viernes, 25 de diciembre de 2009

Un saludo (no) navideño IV

Tengo una cena navideña y un plato para cada uno de ustedes...Espero haberla hecho del modo correcto: Sin muchos condimentos para que no se empalaguen, pero con los suficientes. La mesa la puse hace unos minutos mientras repasaba sus nombres para no olvidarme de nadie... Espero que tengan un tiempo para sentarse... Me gustaría decirles que hay un regalo al pie de mi árbol para ustedes, pero como no tengo árbol, no compré regalos...Igual los quiero y por eso preparé la cena de este año... Espero les guste! (Orden alfabético, como hace 4 años)

Ady - Crepes: Ha sido excelente toparme con algunas palabras tuyas este año, será mejor verte y comer algo rico mientras te escucho. Te extraño!
Andrea - Papa a la Huancaína: Sé que ha sido un año especial para ti y que no te he acompañado mucho. Pero volveré a tu lado en cuanto me lo permitas.
Beto - Enrollado de grifo: Jajajaja... te quiero mucho betito!
Beto - Shawarma: Hace un rato que no sé de ti... pero te recuerdo siempre! SIEMPRE! Espero que estés bien y que todo se dé como quieres!
Carmen - Arroz con curry precocido del Corte Inglés: Pues... no nos vimos este año... pero te quiero tanto como cuando te dejé en el aeropuerto llorando por mi partida. Me enseñaste mucho y eres muy importante en mi vida. Nos volveremos a ver seguro!!!
Chato - Cafecito de Jirón de la Unión: Gracias por las conversaciones esporádicas pero sinceras... te adoro hermanito!
Claudio - Galletas de agua y juguito de naranja: Un bonito año, me ayudaste a recordar las cosas que me gustaban de mí... el teatro por ejemplo! Yo creo que el camino nos va a seguir juntando para hacer cosas lindas o pintas en la carretera.
Crista - Rosca de Reyes: Te mereces lo mejor del planeta... Creo que ha sido un año importante para ti, para mí también... Compartamos experiencias! Te adoro!
Edu - Cerveza rosada frente a gare de lyon: Te extraño tanto que casi no puedo perdonar que hayas estado aquí y no nos hayamos visto. Igual te quiero... Hum!
Erika - Pollo a la brasa: Tu tierra y tu gente siempre espera por ti... Por tus ideas... Tu fe... Tu amor por lo que haces... Tu encanto... Espero que volvamos a juntarnos!
Jessenia - Vodka con jugo de naranja: Me hace bien que estés cerca del grupo y siento que ahora vienes más seguido! Te quiero muchísimo, aunque no siempre se note!
Jorge - Chelas en la costa verde: Gracias por estar conmigo siempre... aunque no te vea, ni te escuche... sé que estás!
Jorge M - Whisky en Gótica: Sigo esperando que vuelvas... No te hagas de rogar negrura!!!!
Jose - Medio cigarro!!!!: Qué bueno ser amigos... Este año nos fue mejor no? Quiero que siga mejorando!
Lourdes - Patatas fritas de teatinos: Tontaaa... que bueno que nos vimos este año unas cuantas veces, sé que estás por ahi siempre y te quiero un montón!
Maga - Un cafecito que ya se está enfriando: Ya viene nuestro café por fin... Gracias por mantenerte a mi lado, a pesar de las distancias...
Miguel - Picante de camarones lunahuanescos: Lo que viene será mejor, mucho mejor! Te amo... Gracias por estar a mi lado este año... Lo hiciste genial!

Miriam - Mojitos en La Noche de Barranco: Te sigo extrañando mensaaaa.... vuelve o vuelvo, pero de que volvemos, volvemos!!!
Papablo - Burger king chocandose con la columna: Seguimos creciendo juntos... siendo mejores... te adoro!
Pame - Un traguito del Fridays: Ya vuelve!!! Hagamos cosas juntas...!!! Te extraño!!!! Buuuuu...
Pao - Turrón de Doña Pepa: Te adoro Pao... presiento que el año que viene será mejor y si no, haré que así sea...
Patty - Chilcanos con Pisco de ciruela: Te extraño mucho mensa... Espero que encontremos la forma de "retomarnos" (que gay sono, jaja)
Piero - Tragos, tú en tu casa y yo en la mía: Te quiero mucho, sé que lo sabes...
Roberto - cigarros en pardo: Ya no cantamos mucho... pero se vienen cosas buenas para ambos... sigue emocionándote, yo te sigo acompañando!
Sandra - Reese's: Ya nos vamos a ver...!!! A pesar de que te extraño, creo que la distancia te sienta bien. QUe bueno saber que cada vez estas mejor!
Sil - Mojitos en la Habana: Gracias por tu fuerza y compañía este año... Por estar siempre, aunque sea en llamaditas... te quiero mucho!!!
Sofía - Almuerzo en taper preparado por tu madre: Desde entonces estamos juntas y seguiremos... Estoy aquí para ti, siempre!!!
Victor - Sandwich del cole: Este año te volviste a perder un poco ah... No deje que los "quehaceres" te lleven mucho más lejos... te quiero!

Los quiero... SERIAMENTE
JESSY

jueves, 1 de octubre de 2009

Confesiones de pasajeros (C)

Si el tiempo fuera un papel lo doblaría y lo guardaría en el bolsillo… Este momento, el momento en el que te espero, el momento en el que parece faltar mucho para verte… Guardaría las horas en las que no te veo y las dejaría jugar en nuestros espacios cuando nos encontramos… Doblaría el tiempo de nuestras peleas y expandiría los minutos en los que me abrazas. Si pudiera hacer del tiempo lo que quisiera, crearía un mundo a medida para que esto funcione… ¿Y qué importa si no es real? Me quedo con la inverosimilitud de la eternidad en la que tú y yo funcionamos. Prefiero eso aún sabiendo que es mentira… No quiero decirlo en voz alta, pero la realidad (esa que no puedo cambiar ni doblar como papel) es la que nos está llevando al final.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Confesiones de pasajeros (B)

Fito Espinosa


Para la tranquilidad de la primavera, no me hace falta que salga el sol. He pintado mis paredes y amaneceres con tanta intensidad, que hasta puedo creer que los días empiezan más temprano y más iluminados. Hoy a las 5:30am. el cielo ya estaba azul, a las 5:38 ya estaba celeste… La madrugada fue tibia y meció el tiempo con sutileza. Cerré los ojos, aún con dudas e incertidumbres. Los abrí en medio de una suerte de tranquilidad y sosiego. El tiempo se detuvo entre la 1 y las 5 de la mañana. Mientras la madrugada lo mecía, los minutos me abrazaban a través de ti y se encargaban de mi seguridad mental. Cuando la razón acaba con sus filudas explicaciones y seguimos sin entendernos, los caracoles se ponen en lenta marcha para asegurar que estamos avanzando aunque parezca que no. Y descansamos en un tiempo y un espacio diferente; tratando de encajar y encajando también por pura casualidad. Dos planos que se intercalan en la incertidumbre y se curvan en las certezas (y en las cerezas también, ¿por qué no?).

martes, 15 de septiembre de 2009

Confesiones de pasajeros (A)

Tengo a alguien… a medias y a la vez lo tengo de verdad. Alguien que duerme poco cuando estoy a su lado. Mantiene sus ojos a media vigilia para poder cuidarme y estar pendiente de mí. Alguien que me da amuletos una o media vez por semana para que nada me pase en mis sueños, ni en la realidad. Tengo a alguien que acompaña mis almuerzos y mis cigarros al pasar las horas. Alguien que me espera y no me espera, pero que de algún modo siempre está a tiempo. Deja su aroma en mis mantas verdes azuladas y eso hace que no deje de recordarlo. Alguien que piensa en mí algunas horas del día y que conversa conmigo para hacer que los minutos pasen más rápido. Escucha mi voz de noche y yo escucho la suya, como si fuera una estrategia calculada, y a veces, hasta nos hacemos creer que es indispensable. No sé si existen los ángeles de la guarda, pero existen las personas que nos cuidan; en el día a día y en nuestros imaginarios. Tengo a alguien que me escucha siempre, aunque el cansancio haga parecer que no. Tengo un héroe y un villano en mis pesadillas; pero en cualquiera de los casos, prefiero soñar con él que con mundos paralelos. Se acuerda de mí algunas mañanas y sus palabras suelen desearme un buen día. Alguien que duda de lo que siento y a la vez, no se cansa de confirmarlo en cada paso que damos juntos. Tengo una extensión de piel que abriga las madrugadas más frías y que toma mi mano para que no me pierda cuando bajo por escaleras que no conozco o que no veo por falta de luz. Tengo alguien que sabe (o no) cómo hacer para producir un determinado voltaje en mi espalda; números enteros y fraccionados de escalofríos; más de una especie de mariposas, dulces y amargas. Es alguien que quiero y que parece quererme. Alimenta mis celos en cantidades variables: A veces con cucharitas de café de plástico descartable… A veces con barriles sólidos y resistentes. Alguien a quien extraño un poco cada noche y nunca tanto porque no quiero que huya de mí. Tengo a alguien que se preocupa de mis comidas y un poco de mi economía. Alguien que hace planes conmigo y que como yo, gusta de olvidarse si se cumplirán o no. Tengo partes de él (de diferentes tipos de material) regadas en mi habitación, que veo y conglomero para sentirlo más cerca: Madera, arena, plata, plástico, pluma, algodón. Alguien que no sé si guarda mis pensamientos, pero los sabe. Tengo a alguien que me motiva por las mañanas, me inspira por las tardes y me excita por las noches. Es alguien que guarda secretos en cajitas, como yo. Alguien que sabe mis miedos más grandes, incluso los que tienen que ver con él, aunque no con precisión. Tengo a alguien que significa para mí, más de lo que se imagina… Y que dice quererme de una manera, que yo tampoco puedo imaginar. Desbarata mis formas de pensar más acartonadas y calma mis dudas con besos intermitentes. Tengo a alguien en quien confiar, alguien con quien contar, alguien a quien cuidar, alguien por quien sentir, alguien sin quien parar… Y si puedo decirle algo mientras lee esto, le diría que perdone mi insomnio… Que perdone también que no haga lo mismo por él o que perdone el hacerlo en exceso. Le diría que en este mismo segundo (y nótese que no sé en qué segundo de esta vida, eso se dará) pienso en darle un beso, que con movimientos torpes se convierta en un abrazo y luego en algo más… Le diría que algún día, más pronto que lejano, quiero un “final de día” que continúe con un amanecer tranquilo para despertar de su mano… Con lluvia o con sol, eso es lo de menos… ¿Lo demás? Ya vendrá solo, si es que quiere venir…

Canción para dormir con alguien... o despertar...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (5)

Ese día, a las 6:10am.los asientos estaban bastante llenos. En uno de ellos iba una pareja que hacía un viaje largo. Él era alto, le costaba sentarse cómodamente en el asiento que le había tocado ocupar. Su cabello era muy oscuro y estaba muy bien arreglado. Debo acotar que, normalmente, el cabello de los hombres que suben a este vagón, va muy bien arreglado: La crisis puede ser muy grande, la vanidad también lo es. Llevaba una chaqueta gruesa e impermeable, gris; lo que resaltaba el blanco de su piel y el negro en sus ojos. Estaba somnoliento, pero no dejaba de rodear con su brazo a una persona que escondía su rostro en la parte alta de su pecho. Ella estaba de marrón claro, una chaqueta agamuzada, de esas que dan escalofríos cuando la acaricias. Su bufanda tejida a mano, contribuía también con el juego de escondidas en el que se había inmerso su mejilla izquierda. Dormía… Tranquila, segura… Y su cabello caía suavemente sobre su hombro, cubriendo sus ojos.

Frente a ellos, iba una chica, de unos 30 años. Sus piernas cruzadas hacían de almohada a una pequeña cabecita, cuyo cuerpo llevaba una chaqueta azul con una raya amarilla y jeans. La mano izquierda de ella cuidaba que la chaqueta no dejara al descubierto la piel del pequeño, que había optado por soñar con mundos de chocolate y mantequilla de maní. Ella lo veía, todo el tiempo. Y mientras tanto, pensaba que es una suerte que las imágenes y los cuerpos no se gasten al mirarlos. Porque ella podía verlo infinitamente; dormido, despierto, soñando…

En un instante, el tren paró. La puerta se abrió y como siempre entró una ráfaga de viento frío. Ambos cuerpos, aún dormidos, se movieron con un gesto que desaprobaba la temperatura del vagón. Ambos brazos aseguraron los pequeños cuerpos que ya rodeaban, ambas manos acariciaron suavemente las espaldas que protegían y las dos personas que allí descansaban se volvieron a acomodar, sintiendo el calor de quienes aseguraban la temperatura de sus cuerpos. Me pareció extraño y verdadero. En algún punto, el amor es simplemente “eso”; sin importar los protagonistas, ni los recovecos de sus personalidades, sueños, deseos o historias.


jueves, 10 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (4)

El frío de ese día fue particularmente extraño. Se sentía por debajo de la piel y hasta se te podían hacer los ojos agüita de rato en rato. En la estación “Jardines” subió una chica de unos 15 años. Con esa mirada de tristeza que solo puedes ver en los adolescentes, pero no solo en los de 15, más bien en los de cualquier edad. Esta chica, por mera coincidencia, tenía, calculo, 15 años. Tenía el puño derecho muy cerrado. Creo que empezaba a hacerse daño con sus propias uñas, mientras estas se hundían de a pocos en la suavidad de su palma. A la vez, mordía sus labios y abría los ojos mirando hacia el techo, como si sus próximas lágrimas trataran de hacer equilibrio en el precipicio de sus ojos. Abrió muy despacio su mano derecha, extendió algo que parecía una foto y una gota perdió la lucha que libraba contra la gravedad, cayendo sobre un jean desteñido. Una segunda gota cambió el equilibrio por el trapecio, y pasó a balancearse sobre el extremo de uno de los hilos que colgaba de su cabeza. Luego, con la manga estirada por encima de su mano, se secó las próximas lágrimas y sus mejillas ya estaban más coloradas. Cerró con fuerza el puño derecho nuevamente y en un arranque brusco, volvió a abrirlo; para finalmente trozar de manera inexacta la foto de aquello que le dolía tanto. Es increíble como los sueños rotos, nos llevan a romper también fotografías. Al menos cuando tenemos 15 o cuando volvemos a sentir que los tenemos.

martes, 8 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (3)

Un ligero viento entra cuando el vagón está vacío o casi vacío. Un viento frío que parece confirmar que aquí adentro el tiempo se detiene. No hay escapatoria, no hay hacia donde correr, no hay manera de huir. Son 10, 15, 20, 25 minutos que guardan relación con las cortas o largas distancias que hay que recorrer. Y pienso que el tiempo se detiene y confirmo que nada se mueve…
  • Bájate!
  • No! Voy contigo!
  • Déjame en paz! No te das cuenta de nada… Basta!
  • Deja de gritar, no hagas una escena.
  • Una escena…
  • Sí… Nos hemos malacostumbrado a las escenas. Cada vez que sucede algo, que algo se pone difícil, eso es lo que hacemos.
  • Es cierto…
  • Adoptamos poses, decimos frases hechas, enfatizamos algunas de nuestras palabras y entonamos bonito.
  • Y hasta ponemos música de fondo…

(…)

  • ¿Qué canción estás escuchando ahora?
  • La de la cometa, de la película que vimos ayer... ¿Tú?
  • La misma...
  • ¿Por qué hacemos esto?
  • No lo sé, es como si no nos cansáramos de repetir una y otra vez la misma mierda…
  • ¿Por qué no lo dejamos para después?
  • Es que ese es el problema pues… tu procrastinación de mierda.
  • Es que no quiero… ¿No ves? Nos hemos encerrado en esta porquería, solos. Y no quiero salir porque no sé cómo! Porque me cago de miedo de lo que hay fuera de nosotros

(…)

  • ¿A qué hora es tu ensayo?
  • En 5 minutos.
  • Vamos, te espero afuera.
Y es increíble que aún fuera de aquí, algunos permanezcan inmóviles.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (2)

Eran las 9:10. Y ella, sentada en la parte trasera, tenía los audífonos puestos. Estaba camino al laboratorio. Sus piernas estaban muy pegaditas y la izquierda temblaba con una frecuencia poco rítmica. Por ratos su mirada se perdía en la puerta del vagón que se abría y se cerraba porque estaba malograda. Llevaba un uniforme y una cola de caballo muy ajustada; tanto que creo que sus rasgos faciales eran en realidad, completamente diferentes. Sus ojos tenían un brillo especial; como dice Sabina con un tono particular, por ratos creo que se le “encharcaban las pupilas”. Luego de unos 20 minutos se puso de pie, muy erguida. Mantuvo el equilibrio con los botines de taco que traía puestos y caminó con paso muy muy firme. Presionó el botón mientras se balanceaba ligeramente en el tubo que adornaba la puerta. Cuando la puerta se abrió entró un ligero aire, que dejó caer un pequeño papel al lado del asiento que ella había dejado: “Recibo de pago #236715Presentar este documento para recoger sus resultados”.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (1)

El abuelo del barrio se sentó a su lado (no sé porqué, pero siempre me lo imagino ciego aunque no lo sea). La joven se arrimó apenas para que pudiera entrar en el asiento. Ambos sonrieron y una canción sonaba en sus mentes cuando se vieron. Cabe decir que el abuelo no era tan abuelo, ni la joven tan joven... Eran las 8:55am. y ella llevaba prisa. El reloj de él estaba adelantado y marcaba las 9:10am. Si esa hora hubiera sido verdad, ella iba tarde y a él, como siempre, le sobraba el tiempo. El le preguntó si había salido el sol. No porque fuera ciego, si no porque era uno de esos días en los que se siente un calor extraño, pero al mirar al cielo, resulta imposible encontrar un rayo siquiera. Llegaron a la estación "Ciudad universitaria" y ella susurró un "hasta luego". Él no pudo responder, pero se quedó con su aroma.

Tardes libres

Si en esta ciudad tuviéramos luz de sol hasta las 8 o 9 de la noche, aunque sea un par de meses al año, mis historias serían más que diferentes. Mi insomnio estaría mejor justificado y tendría menos tiempo para las pesadillas. Caminaría más, correría menos, huiría menos. Habría “más tiempo” para salir a jugar o a correr y los días en la playa serían más largos. Apreciaríamos más la oscuridad de la noche y nuestros sentidos se afinarían de manera diferente. Las mujeres no tendrían tanto miedo a salir solas en horario “pm”. El arte callejero existiría y se expandiría. Quienes gustan de las puestas de sol, podrían salir del trabajo un par de veces por semana y verlas. Las cortinas y persianas de nuestras casas serían distintas para poder dormir “temprano”. Los amigos de barrio serían más amigos aún y quizás la familia, sería menos familia. Gastaríamos un poco menos en luz durante algunos meses. Y tendríamos esa rara sensación de que es temprano, cuando en verdad ya es tarde. Si alguien puede cumplirme un deseo hoy, pediría que el sol dure un poco más, quizás 10 u 11 de la noche. El tiempo suficiente para hacer algunas cosas sola y recuperar al “yo” que se me acaba de perder.


Una canción para una tarde libre y hasta contenta...

lunes, 31 de agosto de 2009

Monólogo...


I'm going... Irrelevant... What are you sorry for?... Why didn't you tell me before?... So, do you bring her here?... You begged her to come back?... How? How does it work? How do you do this to someone?... Is it that you had no choice? There's a moment, there's always a moment. I can do this, I can give in to this or I can resist it...



Since when?... We're happy, aren't we?... You're a coward... Just answer the question, is he good?... Better than me?... Don't say it "you're too good for me" I am, but don't say it... You're making the mistake of your life... How do you feel?... Did you ever loved me?... Did you do it here?... Where?... Did you think of me?... When? When did you do it here?... Did you come? How many times? How?...




How was she?... Was she good? You said you wanted to talk about it, let's talk about it! How was she?... Good different?... She was in there when I was in there?... YOU THINK YOU'RE GONNA GET OUT OF THIS ON A TECHNICALLITY?... All right, let's say I had slept with Mark, would you have been able to forgive me?... You'd be ok if you knew that Mark kissed me and had been naked with me and made love to me... Don't! You can't just kiss me and think you're gonna make it all go away... No! I can't, you're a totally different person to me now. I used to think of you as somebody that would never, ever hurt me, ever. God, and now I just can't stop picturing with her, I can't, it doesn't matter what you say, or what you do...

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En líneas generales, son las frases y los reclamos de siempre...

domingo, 30 de agosto de 2009

La tarde en el circo


Jajajaja... Un detalle cirsense

El tiempo se había detenido en el circo aquella tarde, como en la película. No, como en la película no, más bien, de una manera oscura y sombría. Los payasos se volvieron aquellos parecidos a los de mis peores pesadillas. Los animales salvajes en su inmovilidad, inquietaban a la gente que quería huir y no podía. Cerré los ojos para tratar de resolver todo, como si fuera tan solo parte de mi imaginación y no lo logré. De pronto, una luz se posó sobre el trapecio que aún colgaba en un ángulo extraño. Era verde, intensa. Y empezó a bañar de a pocos todo lo que iba tocando. Cayó el trapecio, la luz crecía y todo recuperaba movimiento. Cuando todo empezaba a huir, porque extrañamente todos huyeron de todos, yo me quedé sentada. Con la ilusión de reconocer en esa luz algo de mí misma. La luz se “sentó” a mi lado. Y yo me mantuve cruzada de brazos, casi indiferente. Después de ese suceso tan irreal, me di cuenta del gran poder que tenemos. Hay una parte de nosotros que es capaz de detener el tiempo y darle movilidad nuevamente. Hay una parte de nosotros que es capaz de paralizar todo y darle vida nuevamente. Hay una parte de mí que ha decidido detener todo, a pesar de que los minutos siguen corriendo. Y aunque sé que es posible, no reconozco la razón de la pausa. Pero los más soberbios sobrevivientes del episodio del circo, la llaman tristeza.

sábado, 29 de agosto de 2009

La tristeza es un papel cuadrado, hecho barquito… y ¿se deshace en el mar?


La tristeza es un papel cuadrado. Cuadrado porque no es tan amigable como un círculo, ni tan desequilibrado como un rombo. Y no es un rectángulo porque las esquinas afiladas del papel cuadrado se encuentran equidistantes al centro y motivo del dolor. El papel cuadrado está hecho de recuerdos, por lo general. Moléculas de momentos y detalles, que se adhieren unas a otras con algún sentimiento irreconciliable con la razón. En los bordes del cuadrado, se encuentran partículas de “pendientes”. Aguzadas por su inconsistencia, refinadas por aquellos planes que nunca llegaron a concretarse y afiladas por aquellas cosas que se pensaron de a dos y que no dejan espacio para otros dos diferentes. De pronto, aparece algo o alguien, que decide darle forma al papel. El papel cuadrado por sí solo no podría desaparecer, al menos no en un período que pueda ser concebido dentro del tiempo de vida de un ser humano. Por eso siempre hay algo que le debe dar forma de barquito a la tristeza. Y nótese que el papel cuadrado se transforma estratégicamente en un medio de transporte para poder irse. ¿Pero será que se va efectivamente? ¿Alguna vez pusiste un barquito de papel en el agua, o más bien en el mar (nótese también el carácter salado del líquido elemento)? Tengo dos teorías: Una, en la que el barquito efectivamente se deshace, los recuerdos los detalles y todo lo inconcluso se pierde en agua salada con el paso del tiempo. La segunda y en la que más creo, aunque me cueste aceptarlo, es que el barquito efectivamente se va. Pero como vivimos en un “amigable” planeta redondo, lo más probable es que vuelva, y que de alguna u otra manera, nos reclame el haberlo dejado partir.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Los príncipes de otras princesas (1)

El príncipe de ruta

Él viste de uniforme y se levanta temprano. No conduce autos, pero sí aviones. Es extrovertido, lo justo y necesario para una chica tímida. De aquellos que se sientan a tu lado, aunque existan muchos asientos vacíos. Te pregunta cualquier cosa y se vale de eso para comenzar una conversación de varias horas. Le gustan las películas de suspenso, pero las comedias románticas también. Sabe de pescados y un tanto menos de vinos. Conversa, conversa mucho y es entretenido. Se ensucia un poco cuando come, pero no ronca y deja todo muy limpio. Te invita algo de comer e intercambia productos. Muestra su identificación con orgullo (aquella que al morir deberá poner en su boca) y tiene la misma edad que tú. Cuenta algunas historias interesantes y no se burla cuando no sabes algo. Es de esos que conoces en el camino y que esperas volver a encontrar bajo las mismas circunstancias. Carga su vida a cuestas, en seis paquetes que mete en una bodega con desconfianza. Sin embargo, es capaz de confiar en ti y dejar su computadora a tu cuidado. Inspira confianza también, al punto de que a pocas horas de conocerlo podrías aceptar su ofrecimiento de llevarte a casa. Tiene sonrisa amplia y un bronceado permanente. Pide tu teléfono prestado para llamarse a sí mismo y guardar tu número. Este príncipe tiene algunos sueños que se entrecruzan con los tuyos y un pasado con algunas coincidencias también. No conoce muy bien la capital porque cual nómade ha ido de ciudad en ciudad. Eso ha hecho que guarde pocos amigos y menos amigas. Tiene voz cálida, con la luz prendida y con la luz apagada. Vive lejos, más lejos de lo normal; pero "tiene familia". Te cuenta películas que no has visto y hasta te cuenta un poco las que vas a ver. Este príncipe tiene todas las ganas de ser un caballero, pero no lo logra cuando se topa con niñas poco acostumbradas a esos. Guarda un poco de misterio y te deja las ganas de querer saber más. Es un niño disfrazado de guerrero. Con muchas ganas de volar porque hasta el momento es lo único que ha aprendido a amar.

domingo, 9 de agosto de 2009

3 "adioses" y un hasta mañana

La monotonía de la ausencia del tacto cala en mí una o dos veces por semana. Por instantes, mi cuerpo se separa de mi alma para decirme que "a ciencia cierta" ya no puedo más. Que el rencor ha crecido, que las alas son más grandes que el espacio existente para volar y que las hojas que cayeron en el último otoño no eran más que caricaturas mal dibujadas.

Tu adiós siempre es el mismo, mi hasta mañana siempre es la terca... 3 veces has creído que era lo que necesitábamos y 3 veces me rehusé a creerlo. Mi terquedad puede parecer implacable y la verdad es que no lo es. Es tan frágil como lo son mis sueños interrumpidos cada noche por mis pesadillas. Porque hace meses dejé por escrito, que las "esperanzas" ya las había perdido. Y porque basta con escucharte para sobreentender que mucho de lo que dices no es cierto.

Hoy, la terquedad de mi locura me ha asustado. Creo que ha logrado dejar semillas de agravio y tendencias poco concientes que malgastan nuestra figura. Y en ese punto es que decido que todo se controla y todo se maneja. Hasta soy la ingenuidad personificada, que cree que un par de sonrisas lo cambian todo, lo mejoran. Con todo y eso... Me escucho, me pienso, me veo y me pregunto ¿qué es lo que tan radicalmente me impide rendirme?

¿No pasaron ya los 90 días y las 90 noches? (Min 6:16)



Una volta un re fece una festa e c'erano le principesse più belle del regno. Ma un soldato che faceva la guardia vide passare la figlia del re. Era la più bella di tutte e se ne innamorò subito. Ma che poteva fare un povero soldato a paragone con la figlia del re! Basta! Ma, finalmente, un giorno riuscì a incontrarla e le disse che non poteva più vivere senza di lei. E la principessa fu così impressionata del suo forte sentimento che disse al soldato: "Se saprai aspettare cento giorni e cento notti sotto il mio balcone, alla fine, io sarò tua!". Ma, subito il soldato se ne andò là e aspettò un giorno, due giorni e dieci e poi venti. Ogni sera la principessa controllava dalla finestra ma quello non si muoveva mai. Con la pioggia, con il vento, con la neve era sempre là. Gli uccelli gli cacavano in testa e le api se lo mangiavano vivo ma lui non si muoveva. Dopo novanta notti era diventato tutto secco, bianco e gli scendevano le lacrime dagli occhi e non poteva trattenerle poiché non aveva più la forza nemmeno per dormire... mentre la principessa sempre lo guardava. E arrivati alla novantanovesima notte il soldato si alzò, si prese la sedia e se ne andò via.

sábado, 1 de agosto de 2009

Pasos en futuro


La idea nunca fue asustarte, mucho menos hacerlo más difícil... Y cuando dije que no volvería a querer de la misma manera, no estaba confundida. No.

Solo quería que quede claro... Después de ti, renuncio a las carreras de largo aliento, a esas que te hacen perder la fe estando a mitad de camino. Renuncio a los días soleados y lluviosos, en espera de 7 colores que lo hagan valioso y perfecto. Me quedo con el riesgo, con los miedos, con las ganas... Dejo las falsas esperanzas y las anémicas ilusiones. Dejo los saltos al vacío sin paracaídas, me quedo con grandes bolsas de papel que desaceleren el aterrizaje. Renuncio a la espera desmedida y vuelvo a encontrarme con un "yo" más práctico, menos romántico e idealista. Después de ti, se acaba la fe silenciosa... Y la cambio por una tarde de segundos de realidad cómoda y placentera.

El problema de mis decisiones es que las tomo en futuro. El problema es que el después de ti aún no llega. El problema es que no te veo como problema y me quedo con tu afecto. El problema es que sigo en la carrera, en medio de la lluvia y resolanas pasajeras. El problema es que sigo cayendo y la anemia de mis ilusiones es lo único que detiene mi caída. El problema es que creo en mi espera y no dejo de creer. El problema es que, de algún modo, mi fe no se ha conmovido y el "después de ti" parace bastante lejano.

lunes, 20 de julio de 2009

Ya no quiero despedidas



Hace un año puse un pie sobre una esquina de la misma manzana en la que hoy me encuentro.Se suponía que volvía a casa y nunca me había sentido tan extraña... Hoy, en la misma manzana, pero en otra esquina, el dolor en la panza se mantiene... La sensación de tristeza permanece y sigo soñando con misterios imposibles.

Hoy, como hace un año, siento que vuelvo a empezar... Porque ayer, como hace un año y un día, senti que volvi a caer... Porque el sábado, como hace un año y 2 días sentí que volvi a despedirme...

Quiero que esta vez, la caida no me deje volver a caer...Y quiero cambiar las despedidas por saludos eternos que se confundan en la mediocridad de las sonrisas... porque en esa mediocridad es que son más sinceras... Quiero guardar en mi famosa cajita, los recuerdos de lo que pudo ser... Porque esos son los únicos que me hacen daño... Lo que pasó, no... Esos recuerdos me hacen fuerte, me demuestran siempre que valio la pena.

Hace un año tomé un avión que me trajo de regreso a casa y hoy sintiendome aún una extranjera que no encuentra su lugar y su momento... Tomaré otro. Uno más simbólico que me lleve de regreso a Jessylandia, donde las flores en la pared no solo huelen, si no que además se vuelven realidad. Y ya no quiero despedidas... Porque sé que vendrá conmigo, quien tenga que venir. Y quien se quede en el camino se pierde mi mundo perfecto. Donde la culpa es solo parte de las pesadillas, el rencor es solo un sabor muy amargo de helado para gustos refinados, donde la tristeza solo existe para los artistas que quieren inspirarse una tarde cualquiera... Porque desde hoy decido que lo malo, solo me hará daño si dejo que lo haga. Porque tuve un curso intensivo de rudeza desmedida y la ausencia de paciencia (que siempre existió), fue la mejor maestra que tuve.

lunes, 13 de julio de 2009

No pude evitarlo...

De hecho con eso basta, yo no quiero saber en qué terminó.

"Esos dos se querían. Conversaban de todo, siempre estaban ahí cuando al otro le pasaba lo que sea. Celebraban las cosas buenas que les pasaban. Sentían orgullo el uno del otro, se hacían reír. Era la relación no-relación casi perfecta. Eran inclasificables. Parecía no importarles, a mi la verdad, tampoco."

De: http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovio/2009/07/el-factor-ambiguedad.html

sábado, 11 de julio de 2009

Ayer


Mientras dormías le puse fin a la esperanza y bordé con hilos de piel el mantel que cubría nuestra mesa. Le puse límite a las horas, minutos y días. Mientras dormías...

domingo, 5 de julio de 2009

Amores de mercado



Lleve amor a buen precio... Es un amor magullado que no promete más que un sabor a borrachera. La dulzura se ha macerado para dar paso a una sensación agria, que no es buena, pero quita el hambre. Cómprelo y pruebe su baja calidad... Pero pruebe también que si quiere un beso de medianoche, está asegurado. El precio? Se vende a una módica suma de dignidad, tan pequeña que se pierde entre el primer y segundo vaso de whisky. Si de eso ya no le queda, porque su dignidad está devaluada y venida a menos... Entonces se lo canjeo... Deme su espalda y quizás un poco más abajo y con eso, solo con eso, le doy el amor magullado de 3 o 4 horas que necesita.

En oferta también se encuentra el amor que pinta bien... Véalo por fuera y parece un producto deseable y apetitoso. Su costo es más elevado, porque llevarlo del brazo hará que su popularidad aumente. Todos querrán tener para sí, el amor que usted acaba de adquirir. Ojo! Que en este caso lo que se vende es imagen, más nada. Intente ir más allá de la apariencia y se llevará una gran decepción. Se preguntará porqué le advertimos de estas características negativas de nuestro producto... Cuestiones de protección al consumidor! Lléveselo tan solo por algunas saliditas a media tarde o media noche (usted paga la cuenta o la pagan a medias). Advertencia: No apto para clientes enamoradizos, podría poner en riesgo su salud mental.

Páguelo en parte... En parte! No en partes! Otro u otros clientes pagan la diferencia a costo de compartir el amor. Claro... disfrute de una porción de amor! ¿Para qué más? Si es de los clientes grandes y fuertes, pues solo le costará unas horas de su tiempo. Si más bien es un cliente débil, se lo canjeamos entonces por una botella de lágrimas bien saladas, más 3 súplicas (no es necesario que sea de rodillas).

Sin garantías... Este es de los amores más vendidos, por la creciente moda europea que cada vez se difunde más en nuestra sociedad. Es el amor bonito, casi perfecto... Si no fuera porque no es amor. Parece que algún día lo será, pero se lo vendemos sin garantías. Sin embargo le aseguramos un incalculable (no por la gran cantidad si no porque en verdad no podemos calcularlo) número de semanas de absoluta diversión, placer y romántica incertidumbre. Arriésguese y disfrute!!! (No nos comprometemos a sacarlo del hoyo en el que puede o no caer).

Y la última oferta... el amor desenamorado. Quiere malos ratos y sexo promedio??? Cómprelo en seguida! Este le brindará atenciones y detalles solo de vez en cuando. Su aburrimiento por usted se hará sentir con claridad. Si desea con quien pelearse cada 2 por 3, esta es la mejor opción: Todo podrá ser materia de discusión! Pero vaya con cuidado, los reclamos harán que la fecha de caducidad cambie constantemente por una más próxima, en el mejor de los casos. Porque en realidad, lo más probable es que lo cambien por otro cliente menos quejoso.

Amenidades



Si pudiera tenerte, saltaria las losetas del piso de 5 en 5... Correría en grandes explanadas verdes... Me quitaría el sombrero para sacar las ideas de mi cabeza y me pondría zapatillas de cristal para olvidar alguna...

Si pudiera tenerte, la belleza de los eclipses se mostraría una vez por semana... Caerían grandes gotas redondas en los desiertos y las playas se pintarían de verde de vez en cuando... Los calendarios tendrían pies y avanzarían a nuestro ritmo... Las comidas serían a la hora exacta... Y el miedo tendría miedo de decir "lo siento" pero lo diría.

Si pudiera tenerte, la paz se vendería en fransquitos con olor a frambueza y el hambre pasaría solo con respirar... Y los ojos de cada quien, verían lo que quieren ver al abrir las ventanas... Si pudiera tenerte, mis sábanas tendrían una temperatura regulable con control remoto y las aves cantarían únicamente de tarde...

Si pudiera tenerte, dormiría más de tres o cuatro horas... El insomnio se cansaría de intentar con nosotros e iría a buscar refugio en almas adormecidas por la flojera... Tendría una casita de juguete para armar y desarmar... Soñaría menos con mis demonios... Aunque quizás, soñaría más con los tuyos...

Si pudiera tenerte, acabaría la expectativa en una "felicidad" feliz y menos ansiosa... Los castillos de arena se construirían efectivamente bajo el mar... El cielo estaría despejado, desprovisto de esas nubes que aún suscitan un divertido juego de adivinanzas...

Si pudiera tenerte... escribiría esto al revés... te mandaría una postal de vez en cuando... Hablaría más, escucharía menos...

Si pudiera, te pediría tenerte... Única y exactamente de la misma forma en que ahora, no te tengo.

Mi tulipán escultura

Hoy tengo un tulipán blanco, medio guardado en la refrigeradora para que no se marchite. He logrado que algunos de sus mejores pétalos o atributos en general permanezcan intactos...Tengo un tulipán blanco que desvisto de noche en noche. No con el afán de robarle la belleza, si no de admirarla... y rozarla... si las circunstancias y la temperatura del invierno nocturno me lo permiten. Un tulipán que me hace sonreir en las mañanas con silencios contados a su manera. Que me hace llorar de vez en cuando con silencios callados también a su manera. Un tulipán que me suspende y se suspende... Y en medio de nuestras suspenciones nos vamos haciendo más reales. Hoy, no sé si mañana... tengo un tulipán blanco que con certeza no está pintado en ninguna pared. Más bien, empieza a parecer una escultura que se ha atrevido a pintar también en mis paredes. La gran diferencia entre esculturas y pinturas es que las primeras tienen una forma abrazable y besable. No duele cuando les pones la nariz encima (no siempre, jaja) y sus huellas siempre quedan en la ropa. Hoy tengo un tulipán blanco que llena mi refrigeradora con todo lo que es... y que sin ser real, pero siendo escultura, ha logrado internarse en mis 4 paredes. Mi tulipán duerme en el frío... Yo en el calor de mi manta... Y así funcionamos... Hasta la próxima sonrisa que me cause.

sábado, 4 de julio de 2009

...

No estoy pensando en nada en verdad...
Las cosas que quisiera decir nunca saldrán en su versión más correcta...
Nunca habrá espacio, ni tiempo...
nunca hay ni el tiempo ni el espacio suficiente,
eso que quede claro,
peor aun cuando en realidad si estoy pensando en todo y nada a la vez...

Y a la vez, aun asi... me haces falta
es cierto, estoy seguro de que es cierto,
sin embargo se que no es suficiente el que me hagas falta,
porque eso nunca es suficiente...

Nunca nada es suficiente, nunca nada es necesario...
Pero en el espacio que queda cabes tu,
cabes tu y tu espacio... y el infinito
todo al mismo tiempo

y a pesar del tiempo nada es lo que deberia ser
y a pesar del mismo tiempo la distancia no es lo que deberia ser
porque en realidad no cabe lo que deberia caber,
y esta lo que no deberia estar.

Me cago de frio...
Tengo frio y no es la temperatura ambiente
porque la temperatura del ambiente siempre es ambigua
como tu o como yo

El tiempo medio resta,
el tibio puede soportar el ambiente
y mis manos................ no!
menos mis pies o una trocito de mi piel.

jueves, 25 de junio de 2009

¿Cuál es el límite entre el riesgo y la estupidez?

Totalmente mía...

Hay segundos en los que mi piel se estremece... no de placer, si no de rabia. En los que una palabra o la falta de una mirada explican todo. Y ponen claramente ante mis ojos, los motivos de mi hipotética huída...

Hay minutos enteros en los que siento que piso fango apoyado en la nada. Hay minutos enteros en los que no encuentro ni motivos, ni palabras para sostenerme... Minutos enteros en los que pierdo la fe...

Hay horas completas de espera y expectativa... De ansias (in)justificadas y de vacío absoluto. Horas en que mis ojos voltean para encontrar "algo" y encuentran sombras de un posible personaje futuro que no ha definido su papel...

Hay días enteros en los que pierdo la confianza y la valentía para arriesgar... Que pasan de azul oscuro a negro... porque lo gris es simplemente lo cotidiano... Hay días enteros en que se desdibujan mis límites, mi razón y mi cordura.

Meses en los que exploto constantemente hacia el infinito de lo contenido... Meses en que me controlo y descontrolo... Sin saber a ciencia cierta, donde termina la propia expansión de mi miedo (y el tuyo).

Con colaboración...

jueves, 18 de junio de 2009

Hay verdades de un día, pero no sé si esta es una

Quiero que el tiempo se detenga... Como si aún tuviera miedo de lo que pueda pasar mañana. Miedos... Tengo celos de los tuyos. Más que de cualquier pasado o de cualquier futuro que pudiera aparecer. Porque son ellos los que me hacen perderte de vez en cuando, los que hacen que dudes de mí y yo de ti.

Si los tuviera entre mis manos ahogaría cada uno de ellos en la inmesidad de un mar de razones para quererme. Pero en el fondo, sé que no son ellos los que me están ganando la batalla. Al final, sé que la batalla la estoy perdiendo yo sola. Por eso me conformo con el presente, con lo que me das (aunque no sea lo que quiero).

Y es que el tema, creo que no son tus miedos, si no que el mar de las razones que puedo ofrecerte para que me quieras nunca será lo suficientemente grande para cubrir tus expectativas. He dejado, finalmente, de gotear razones en el mar para cambiarlas por salpicones de lágrimas de impotencia. Para dejar de alimentar mi alma con esperanzas fracasadas que siempre tuve entre tus sábanas; entre nuestras horas; entre tus palabras; entre la ausencia de tu corazón envuelta en grandes rollos de papel de regalo estampado de cariño. Nunca entendí ese estampado y aún así te quise... Ahora te entiendo más y sin querer, trato de quererte menos.

¿Por qué? Porque ahora soy yo la que tiene miedo... Miedo a que la inmensidad de ese mar que llené con tanto esfuerzo te impida ver un pequeño arroyo, que sin razones y sin inmesidades, sí llene tus expectativas. Y ese arroyo existe. Eso creo yo. No son solo tus miedos los que te impiden quererme, decirte eso fue soberbio de mi parte (una soberbia que tu alimentas y dejas que crea para hacerme sentir bien). La sencilla verdad dicta, creo yo, que simplemente no soy ese arroyo.

Lo nuestro no cambiará por mí, me sobrepondré como siempre lo hago. Me gusta lo que tenemos y puedo conformarme con eso mientras tanto. Pero quería que sepas que ya no me pelearé con tus idas y venidas, que no pondré más esperanzas en lo que tenemos. Esa desesperanza a la que tanto temía, por fin a llegado. Ya no creo en un nosotros, ni en los planes, ni en los pendientes. Si creo en tu cariño es porque afirmas que es verdadero, pero yo ya me rendí.

Yo no suelo arrepentirme de nada y espero no arrpentirme nunca de abandonar esta playa que goza del mar de mis razones y la "firmeza" de tu arena que parece movediza. Solo espero que si algún día ese mar llegara a bañar la arena y esta se da cuenta de que no hay otro líquido elemento sobre la faz de la tierra que la humedezca de la misma manera, seas capaz de encontrarme. Tendrás que nadar mucho y correr el riesgo de ahogarte. Pero estaré en medio del mar, en lo más profundo... Hundida debajo de las esperanzas, el cariño, los recuerdos y las expectativas que generamos juntos, cosas que en este momento se deshacen como servilletas en el mar. Y si llegaras a encontrarme, luego de tanto riesgo y tanto sacrificio, hasta te cambiaría el nombre y yo cambiaría el mío. Y rebautizados, muy a nuestro modo, construiriamos un castillo de arena, debajo de ese mar en el que hoy empiezo a ahogarme.

domingo, 14 de junio de 2009

Aime-moi... cap ou pas cap?

Si jugamos a la defensiva, terminaremos en empate

Lo que sentimos y lo que pensamos se entrampan en debates prolongados relativmente seguido, nos muerden la piel o la ponen china. Digamos que mi razón: cerrada atrás, con movimientos claros, jugadas bien puestas, direcciones establecidas, preparada para cualquier cosa, por la derecha o por la izquierda. Si es una, serán dos. Si son dos, serán 4... y así sucesivamente. Digamos que mi piel hoy: Sensitiva y creativa, intenta entrar al tiempo exacto, con fe nunca deja de intentar, mientras adorna cualquier arrebato, Pasa uno, pasa dos, pasa tres y lejos de alcanzar el objetivo rebota. Pide más tiempo... como si eso lo fuera a solucionar.

En tiempos de guerra no vale el empate... Porque los muertos que quedan en el camino, no lo merecen Y vendrán a reclamarnos. Juro que lo harán.

lunes, 8 de junio de 2009

Princesas


De donde el rencor no existe,
pero las penas se reflejan
en el presente triste
cuando mueren las abejas.

Donde se perdona y se olvida,
pero quedan las huellas.
Un lugar verde, azul y amarillo,
con destellos morados de vez en cuando.

Donde hay sueños que cumplir
y ojos que cerrar para poder creer.
Allí los planes quedan en planes,
pero las fantasías se cumplen.

El cuerpo no tiene límites,
pero el corazón sí.
Ahí la piel se enciende
cuando la luz se duerme.

Y los duendes descansan en ramas
para creer que la abeja reina
en realidad, no muere.

Un espacio sin forma,
aunque parezca cuadrado.
Una explosión de formas fijas
y paisajes desfigurados.

Donde no hay niños,
porque la edad no se distingue.
Donde las princesas caen al agua
y sus colores no destiñen.

lunes, 1 de junio de 2009

Solo para creyentes...



Mi lado de niña siempre vuelve a mí. Con una historia me basta para regresar a la época en la que leía la literatura más importante de todos los tiempos. La que fue creada para niños. Para enseñarles a creer en los sueños, en los príncipes y en los finales felices... Yo aprendí con maestría de esas letras. Pero siempre necesito volver a ellas, aunque sea en sus formas más "modernas" y adornadas...

La primera vez que te vi, tenías unos 28 años y parecías un adulto importante, pero no logré ver la mirada de niño que descubrí después. Estaba con alguien más y no te presté mucha atención. Te sentaste a mi lado, porque así te lo pedí. Creo que vimos juntos una película cuyo título no recuerdo. Y fuiste paciente, muy paciente conmigo. Pero al final te fuiste por mi culpa, porque te dije que no podía ser. Porque te rechacé por uno de esos príncipes azules tan lindos que se aparecen en el camino. Cruzaste una puerta grande, de esas rojas con ventana circular en el medio. Esas que solo se ven en los cines de las pelis gringas. Recuerdo cómo ibas vestido y tu espalda, que fue casi lo único que pude ver de ti.

La segunda vez que te vi, tenías 8, quizás 10... Y yo era ya un poco mayor. Tu insistencia era grande, pero tu dulzura era mayor. Estábamos en medio de un festival o algo así. Tenías una sonrisa enorme y el cabello muy corto. Me decías que querías bailar conmigo o estar conmigo. Creo que no llegué a entenderte bien, pero me asustaste un poco. Y te rechacé nuevamente. Esta vez, de forma más sutil. No lloraste, ni te sentiste mal. Solo te desvaneciste... Como esperando a que fuera el momento.

Ayer te volvi a ver. En medio de otro festival, si mal no recuerdo. Tenías 15 y yo también. Tu cabello estaba más oscuro y ondeado, y tus ojos más brillantes. Tus ojos oscuros más brillantes... Estábamos en clases, pero no te importó y me diste un beso. De esos que son perfectos hasta que despiertas del sueño. Tenías algunas pequitas en el rostro y el uniforme de deporte del colegio. Las sillas eran incómodas, pero de alguna manera nos acomodamos. Hasta que te perdí, nuevamente desapareciste.

Me hicieron falta 3 encuentros para darme cuenta de que estás ahí (aquí). Y que no fueron 3 personas distintas con las que me encontré, si no tú, siempre tú. No he tenido tiempo para decírtelo, pero cuando te vea, te diré que sé quién eres y que siempre supe que eras tú. La próxima vez que te vea, no dejaré pasar la oportunidad.

(Lamento el estilo cursi del video juvenil, pero me ayudó a acordarme que no solo existen príncipes en las películas. Los de la vida real no son azules, pero huelen mejor...)

sábado, 30 de mayo de 2009

Las trampas del equilibrio

La mirada serena no basta... Porque de pronto hay una palabra que la desequilibra. Y bajo la cabeza sutilmente para olvidar el desequilibrio. Cuando la levanto, las cosas no han cambiado por arte de magia. El desencanto permanece. Falta lo que faltaba siempre, demostrar lo que siento.

La sonrisa perfecta no basta... Porque son de esas que se cuelan en medio de la conversación. No es la que provoca la verdadera satisfacción de haber hecho las cosas bien. Y en los silencios funciona. Y en el vacío funciona. Pero siempre faltará la lágrima sincera que la humedece para hacerla completamente verdadera.

Las palabras exactas no bastan... Porque los tonos de voz han cambiado y el silencio entre ellas puede parecer infinito. Y en el palabreo y el recuento de lo cotidiano, el discurso armado se pierde. Y en la ansiedad mis palabras se perdieron y como siempre, no dije lo que estoy sintiendo.

Y el roce de la mano no basta... Porque pasa en el instante que ya pasó y que quedó encapsulado en la aprehensión del momento. Y en tiempos de lijar maderas, tus manos perdieron suavidad... Y aún así me siguieron gustando. Pero aún con tu mano en la mía, o la mía en la tuya... Nos sigue faltando el tacto.

Y el abrazo de pie no basta... Porque nuestras cabezas no coordinaron y no se pusieron de acuerdo. Porque no bastó con el abrazo y tuvo que venir el segundo paso. Y luego el tercero y el cuarto. Y en medio de la perfección de este abrazo que avanzaba, había algo que aún faltaba. El descanso sincero de dos cuerpos que se apoyan.

Y el beso de despedida no basta... Porque no lo he grabado en mi memoria, ni hubiera querido que lo guardes en la tuya. Porque dejó entreveres de un mañana constantemente incierto y desatinado. Porque aun los besos más perfectos no pueden abrir las puertas. Y a mí, particularmente a mí, me sigue faltando la puerta abierta.

Ni la mirada, ni la sonrisa... Ni la palabra, ni la mano... Ni el abrazo, ni el beso... Todas son tácticas de mi equilibrio, o más bien, muestras de mi desequilibrio. Que guarda en sus trampas la razón de mi desgano y el motivo de tu ausencia, pero sobre todo, los brazos caídos de mi inteligencia.

sábado, 23 de mayo de 2009

Hasta que un día...

Me falta la radio prendida... el bar de la esquina... el café de las 10 y el trago de las 11... la mano en el hombro... la risa nerviosa... la mirada profunda... el cielo oscuro... la neblina... la ventana opaca... la cama grande... la electricidad en la espalda... la cancion que me gusta... la que no me gusta... la nariz molesta... el silencio... la respiración agitada... el sueño y la vigilia... el cigarro en la mano derecha... las piernas dormidas... las paredes escritas... las imágenes infinitas... el secreto guardado... la promesa de sinceridad... el suspiro de antes... el aliento después... la memoria del cuerpo... el tacto de la piel... la conexión invisible... la oscuridad de la escalera... los pasos que me guían... el baile de principiante... el temor del día... la seguridad de la noche... la alergia de madrugada... los cuidados... el ruido... las palabras... la sala... el techo... el tiempo... la puerta... el adios... y...

tú...
yo...
todo...


miércoles, 20 de mayo de 2009

No te salves


EL AMOR SE HA CONVERTIDO EN UN JUEGO, EN EL QUE EL QUE SIENTE MÁS, PIERDE!

Dijo mi amiga cuando le conté lo que me había pasado... Me dijo además que la sinceridad está desapareciendo también. El más sincero es el más tonto, el más cursi. Pero (por suerte existe un pero) cuando nos acostumbramos a ser sinceros y decir lo que sentimos, sin que necesariamente eso se convierta en desfiles de cursilería, uno pierde pero no se siente tan mal. Porque somos concientes de que arriesgamos, de que dimos todo.

Otra me dijo:

"...aprendiste de el y pasaste momentos muy buenos también....que a su vez, es lo q extrañarás y te dolerá mas....pero todo pasa por algo... de esto aprendiste y te servira...y ya veras, muy pronto que todo pasa por algo y vendran cosas mejores!! Y justo en honor a Benedetti, seguire más su filosofia "NO TE SALVES"... y eso lo hiciste tú... te dejaste sentir cosas no limitándote por miedo ...sabías en el fondo, que esto podia pasar pero quisiste intentarlo y ver qué sucedia. Qué chido, estoy orgullosa de ti... y pues el en esta "se salvó" que es lo q no debemos hacer nosotras...".

Y yo había escrito ya:

"A pesar de eso, no me arrepiento de nada... Todo, absolutamente todo volvería a repetirlo. Porque cada cosa que te di, te la di de la manera más conciente y sincera. Me arriesgué a sentir lo que siento ahora por ti, aun sabiendo que iba a perder. Pero es mejor vivirlo, disfrutarlo, llorarlo, equivocarse, sentir... cualquier resultado era mejor que dar un paso al costado, cagarse en miedo y preguntarse 'como hubiera sido si...'."

Aunque esta vez se trate de "amor", esto pasa siempre, con todas nuestras relaciones, con todos nuestros mundos. Siempre tenemos la posibilidad de arriesgar o dejar pasar, de decidir si vivir o salvarnos, de decidir si sentir o vivir siempre con cautela. Hay que cuidarse del mundo, parece que se ha tornado un poco cruel (eso dicen las buenas lenguas). Pero nunca tanto... mientras seamos fieles a lo que sentimos, digamos lo que realmente pensamos y amemos con ganas; no hay pierde, aunque las recompenzas no las veamos inmediatamente.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Otro cielo (por favor!)


No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio.

No existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin como es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón.

No existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan dificil
siempre te faltaría el pino del crepusculo.

Eso es por que se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino.

MB

lunes, 11 de mayo de 2009

¿Culpable?

Que pena que el tiempo no pudiera curarla
que las zonas inconclusas quedaran abiertas
que pena que su pasion no pudiera tenerla
y que cerrara los ojos sin poder dar tregua.

Ahora camina en contra del reloj
y se refugia en almuerzos que no tienen arroz
duerme temprano para no seguir pensando
que frente al mar la sigue olvidando

Y si hay que levantarse temprano
que se levante la Soledad
que con nombre propio ha temido guardarse
que pena que sienta que no puede consolarse
que pena que su amor no pudiera curarse

Mientras las niñas juegan en el río vacio
Las miradas las juzgan por lo que han cometido
Mientras cierren los ojos veran su ternura
Entenderán que el juego fue el unico
el unico momento silencioso de cordura!


(Silencio de 24 horas)




En una cajita de madera...

Guardo lo que pienso, al lado de las sensaciones encontradas...
En un rincón lo que no debo decir.
Debajo de la tapa las expresiones más sublimes,
Hacia el lado derecho los sueños rotos.

Me la regalaron antes de empezar el viaje
y empecé a utilizarla cuando terminó.
He regalado yo otras tantas que
espero que sus dueños usen a su favor.

No está bajo llave por si alguien quiere abrirla,
espero que ese alguien no tenga que ser yo...
Porque lo que se guarda en cajitas, por algo fue guardado
y en el silencio, de algún modo, cumplen su misión...

En mayo mi cajita se llena a tope
y probablemente en julio se volverá a vaciar...
No sé si porque alguien llegará abrirla
o porque ella solita se cansará de esperar. =)

domingo, 10 de mayo de 2009

¿Quién soy yo para decir esto?


IGUAL LO DIRÉ...

Quisiera decirte que has llegado un mundo donde la desilusión no existe, donde los sueños se hacen realidad con solo desearlos mucho. Pero no es así. La verdad es que de las desilusiones se aprende y los sueños se hacen realidad si ponemos mucho esfuerzo. Lo memorable está en el camino, en las cosas que encontramos, en las personas que conocemos, en los amigos que tenemos y en la gente en quien confiamos.

Los errores son parte del aprendizaje. Ojalá tengas algunos tropezones, porque sin ellos no valorarás lo que vas logrando. Quisiera decirte que todo será muy fácil, pero la verdad es que no lo será. Llegará un momento en el que no entenderás el orden de este mundo y parecerá que nada tiene sentido. Será en ese momento cuando deberás ser más fuerte. Aprende a aferrarte de las buenas cosas que hay a tu alrededor, porque sin duda las hay. Y si no las encuentras, espero que me busques... porque aunque es probable que no tenga respuestas para tí, me encantaría acompañarte mientras las encuentras.

Sería bueno poder decirte que fácilmente encontrarás a un niño que te quiera y que tendrás una relación llena de amor, respeto y aventuras; pero no lo puedo asegurar. Lo más probable es que, como yo y todas las mujeres de esta familia, te cueste encontrar al indicado. O lo encontrarás más de una vez. Te puedo decir en este momento, que los hombres no son nada sencillos. Pero en su momento, deberás aceptar que nosotras tampoco lo somos. Sé sincera, siente con todas tus fuerzas, entrega lo que tengas que entregar y da la vuelta para no volver cuando tengas que hacerlo. No te impacientes por encontrar al chico indicado, cuando llegue sabrás que lo es. No tengas miedo, no más del necesario. Aprende a arriesgar y di siempre lo que sientes, porque con eso no hay pierde. No te arrepientas, pero tampoco dejes de aprender.

Cree en las personas, no esperes al mundo con el pie levantado en son de puntapié. Pregunta lo que no sepas y di lo que piensas. Di sí y di no, cada vez que lo amerite. Las dudas son signo de que no todo funciona a la perfección, pero aprende a manejarlas sin que eso te convierta en una cobarde. Cree en las personas, pero no seas tan inocente... Confia, pero cuidate de las flores pintadas en la pared...

Sueña, desea... Diseña tus metas y alcánzalas! Siempre parecerá que la tierra gira en sentido contrario al que esperamos, pero hay que saber sacarle el beneficio a todo. Hay gente mala, ten cuidado; pero no te llenes de prejuicios, ni te dejes llevar por primeras impresiones. Confía en tu instinto, pero no le confíes todo, porque también se equivoca. Lucha y defiende lo que quieres. Dame la contra en todo si de aquí a unos años te das cuenta de que todo lo que dije fueron mentiras.

Diviértete! Con tus amigos y con la familia. Cuida las relaciones que haces, no abandones a tus amigos, no reemplaces a tu familia. Cuenta con alguien y hazle saber a ese alguien que puede contar contigo! Piensa y siente de manera equilibrada, las respuestas no están solo en un lado de tu cabeza. Y si no encuentras las respuestas, voltea a casa y ve a quién puedes preguntarle.

Lee, mira las noticias... Prepárate para lo que viene y deja un poco también al azar. No seas indifirente, cómete los rollos que sientes que deben ser comidos. No dejes que la vida pase tan fácilmente. Pero descansa. Siempre ten un tiempo para ti, para el silencio, para el disfrute. Aprende a estar sola, sin que eso signifique ser una persona solitaria. Conócete, quiérete, engríete... No dejes que el ritmo de este mundo, lleve el ritmo de tu vida.

Quisiera decirte que has venido a un mundo seguro, pero no es verdad. Y sin embargo, yo lo estoy disfrutando mucho. No culpes al mundo de lo que eres, haz del mundo lo que quieras que sea. Nos vemos en un tiempo... Para conversar de cosas tontas, de cosas importantes, de estas cosas que no sé qué son. Te quiero.

viernes, 8 de mayo de 2009

Hablando de finales, el final de "La Juani"

Es hora de poner a prueba el tacto, el tino y la amistad. Bajo circunstancias poco esperadas y en principio desagradables, la verdad puede asomarse.

EL miedo hará que vuelva sobre la razón e intente ganar la partida. Tiempo de enfrentar al dragon en su mas grande dimensión, la real. Quiero una verdad de verdad, sin recovecos de infamias, sin maldad, sin malos augurios, sin ganas de descansar. Quiero poder quedarme en silencio a solas, pero en compañía... Quiero que esto siga aunque el camino se acabe, aunque termine en precipicios, aunque me salga del camino en algún momento, aunque nos salgamos todos... prefiero ver el final, si es que existe... Y ese final he podido verlo ya, 15 finales he visto...

Hace 3 semanas
hace 2 semanas
El penúltimo lo vi hoy
El último en los próximos 7 días...
Y así podría continuar...

domingo, 3 de mayo de 2009

A la luz de un tulipán


La otra noche, lentamente me acerqué a lo que parecía un tulipán. Nunca me han gustado las flores, pero si se trata de flores que sean tulipanes y lirios.

Decía...

Me acerqué a lo que parecía un tulipán. Se veía blanco y prefecto, con un pasado que casi no quiso contarme, pero que sin querer lo iba susurrando con cada copa que yo me bebía. Me senté a verlo por varias horas, lo observé detenidamente, creo sin que se diera cuenta, y su aroma empezaba a acercarse a mi nariz. Recordaba a cada momento las imágenes y fotos que hay en los libros (que están en las librerías) de los tulipanes, para tratar de descifrar si en realidad era un tulipán. Y si, cada silencio, cada ligero movimiento con el viento, cada luz que salía del tulipán hacían notar que era auténtico. Pasé horas viéndolo fijamente a la luz de una luna amarilla, mientras en silencio, me invitaba a sentir su perfume. No quería... Extendi mi mano, porque a veces creo que el tacto engaña menos que el olfato. Era suave, cuando lo toqué mi cuerpo tembló porque era suave y eso lo hacía muy real. Después de tocarlo no me dieron ganas de soltarlo y la tristeza empezó porque la conciencia sabía que el momento terminaría. Fue allí que empecé a tratar de memorizar cada detalle de su forma y figura. Cómo escribir ahora tal descripción, si esa figura no cabe y nunca cupo en la forma de un tulipán. Quizás fue eso lo que más me gustó del tulipán, que su grandeza no cabía en él, ni en lo que me hizo sentir tocarlo, ni siquiera en el momento que estábamos viviendo. Fue esa noche que olí un tulipán por primera vez y me gustó su aroma, porque aunque pareció un perfume conocido, yo sabía que el tulipán era único.

La sabiduría de los tulipanes no es comparable con la del ser humano. O más bien, es toda su naturaleza la que no puede ser comparada. Un tulipán necesita atenciones y por eso se las di. Necesita palabras, en voz alta o en silencio. Agua y calor. Vigilia y sueño. Cada día, algo de mi se desprendía y aún se desprende a los pies de un tulipán. Mientras el alterna sus noches entre bosques que conozco y desconozco, para hacerme sentir bien o mal. Me gusta su perfume, hay amaneceres en los que se graba en mi nariz y juega con mis sentidos. Hay atardeceres en los que por más que intente no logro recordarlo.

El secreto del tulipán, porque todos guardan uno, es que su existencia es de 2 dimensiones... No de tres ni de cuatro. Sé que algún día llegaré a verlo y antes de ver al tulipán, veré una habitación vacía, inundada en el agua que dejé cada día. Mis propias palabras estarán escritas sobre la pared en colores de burla y me atormentaré con las cosas que dije. Veré mis noches despierta y mis noches dormida. No me arrepentiré, pero me sentiré tonta. El olor del tulipán se habrá transformado en una mezcla de polvo y humedad que me provocará alergia. Y con los ojos ya rojos de la comesón, voltearé a verlo... Como siempre estuvo, pintado sobre su gran pared.