jueves, 24 de abril de 2008

No vayan a creer que todo se trata de hombres!


¿Parece no? Pero, juro que no es así...


La prueba de eso es el buen día que he tenido hoy. Empecé yendo con Carmen a Médicos sin Fronteras. Una ONG internacional dedicada a la sanidad en diferentes partes del mundo. Bien decididas fuimos a presentarnos como voluntarias y... nos aceptaron! Creo que hasta nos quieren!!! Empezamos el martes de la próxima semana.


Luego, perdimos la inscripción para un viaje a Granada, pero creo que podremos hacerlo mañana. Es que es un viaje de un día, pero por 10 euros... nos saldría baratísimo conocer Granada así. Lamento decir que fue por mi culpa... Ustedes saben que no suelo llegar tarde, pero las labores de una ama de casa hacen que tu vida fluya de distinta manera. Cociné, lavé y... no me alcanzó el tiempo, así de simple!


Después faltamos a clase, pero por una buena causa! Fuimos a un curso acerca de la comunicación y el cambio climático! Estuvo buenísimo... además escuché un par e cosas que me sorprendieron gratamente. Entre ellas, algo que creo cuestiona lo que he venido aprendiendo en los 3 años que llevo en Comunicación para el Desarrollo. Aún no lo sé! ¿Alguien ha escuchado hablar del "decrecimiento"? Bueno, yo me leeré el libro y luego debatiremos! Pero para las desarrolleras, busquen algo por ahí.


Y finalmente, en casa... esperando que la cena esté lista porque mis compañeros alemanes cocinan hoy. Lo malo es que yo tendré que lavar.... Pero peor que eso, es que probablemente me toque cocinar comida peruana un día de estos... "Pero si es fácil!!!" A ver intenten cocinar sin aji colorado, o sin aji amarillo o sin ajo molido...!


Y después de eso... nada como terminar la noche, una vez más, en el Shamrock, con un mojito de KINO!!!!

miércoles, 23 de abril de 2008

Antes de partir


Quiero sentirme aventurera... cerrar los ojos, abrirlos y encontrarte... quiero volver a creer en el amor y el romanticismo... quiero comer crepes sin remordimientos.

Antes de partir, quiero volver... quiero besar de manera distinta... quiero encontrar un lugar para mi... sentarme en algún rincón que pueda sentir mío... quiero poder decir lo que siento.

Quiero quedarme callada para escuchar los murmullos... quiero lograr más aciertos en el paso palabra... quiero soñar y hacerlo realidad... quiero sentarme en silencio y poner mi mente en blanco... quiero olvidarme de lo que quiero y lograr algunas cosas por pura coinciencia.

Quiero dejar de tener miedo... quiero cuidarme de forma seria... levantarme con una sonrisa más de tres días seguidos... quiero dejar en casa las ansias de verte de nuevo... quiero probar 15 chupitos diferentes... quiero bailar sin parar y cantar una cancion entera.

Quiero hacerlo dos veces por semana... quiero salir a tomar un café con quien pueda sostener una larga conversación... quiero cambiar los sábados por los martes... ver horton sin intereses de por medio... quiero ir sola a un bar y regresar sola a mi casa.

Quiero escuchar una historia... caminar de madrugada sin intenciones de bailar... quiero rezar a quien creo, por lo que creo y por lo que quiero... quiero comprar souvenirs... perdonar y sentir que no perdí una amistad.

La verdad... es que no quiero irme cuando tengo que hacerlo... Aún es pronto para saberlo, pero es un presentimiento tan fuerte, que me hace valorar, aún más, cada segundo.

martes, 22 de abril de 2008

La historia de una despedida de soltero (final)


Carmen y yo estábamos en mi piso, arreglándonos y tomándonos unas cervezas antes de salir, como todos los fines de semana. Era sábado y de alguna manera, creo que las dos estábamos a la espera de la llamada de Juan. Lo habíamos conocido esa tarde, a él y a sus 14 amigos; pero su llamada sería la prueba de que estábamos dejando huella (aunque sea una chiquita) en su viaje a Málaga.


Poco antes de la 1am. sonó el celular y era él. Recién salían del restaurante en el cual los habíamos dejado y querían saber adonde ir. Les dijimos que vayan al Shamrock, nuestra primera parada cada vez que salimos por la noche. Le indiqué mas o menos cómo encontrarlo y colgamos diciendo que nos veríamos en un rato. Hasta ese momento Carmen y yo celebrábamos el hecho de que, a excepción del chico de 25, todos era mayores, tenían otro rollo, no estaban en plan de gilearnos todo el tiempo, si no que más bien se trataba de divertirse. Claro que al ser un grupo de 15 hombres, que dejaban atrás trabajos, novias, esposas, responsabiliades, etc. no faltaron las insinuaciones y payasadas adolescentes a las que regresan los hombres de 30.


Con esto me refiero, no solo a los murmullos que escuché mientras hablaba con Juan por móvil, si no también al comentario que me hiciera antes uno de los amigos de este: "Tú me gustas para Juan". A lo que yo respondí con un sincero: "Sí, pero ya me dijo que tiene novia".


Como era de esperarse, nunca encontraron el Shamrock. Carmen y yo estábamos ahí, tomando el mojito preparado por Kino y cada quien con sus asuntos pendientes en la cabeza. A lo largo de nuestra estancia, Juan me llamó unas 4 o 5 veces para preguntarnos dónde estábamos y para informarnos hacia qué bares se iban moviendo. Finalmente fuimos a recogerlos y los llevamos al Shamrock porque cerraro la barra del bar donde estaban.


Llegamos con 10 hombres (se fueron reduciendo debido al alcohol) y cada quien en lo suyo. Carmen y yo nos quedamos con Juan y Sánchez conversando. El novio tenía una correa, cuyas letras indicaban "RESERVADO" y bailaba feliz con ella. Los demás, estaban sentados y soltaban algunos intentos de conquista entre las extranjeras que aún quedaban en el bar. Conversábamos cuando llegó la propuesta de la "aspiradora". Nuestro amigo Hernán, traía vodka con malibú y dos cañas con sorbetes. Yo, que recién empezaba mi tercer litro de mojito pensé que no sería una buena idea, pero accedí xq esas cosas no se prueban todos los días.


A esto le siguió, de mi parte, una larga conversación con Juan. De parte de mi amiga, una borrachera monumental que terminaría detrás de una columna del Shamrock con unos besitos inocentes. Conversamos por mucho rato, aunque debo decir que mi atención estaba puesta en alguien más. Traté que eso no fuera evidente y lo logré a medias.


- ¿Has echado algún novio acá?

- No, ya quisiera. Nadie te quiere por 4 meses...

- (...) pero sí algún amigo...

- Sí, de hecho el que está parado allá.


Juan me gustaba, pero no estaba dispuesta a tener nada con él. En parte por solidaridad femenina, en parte porque alguien que en verdad me interesaba estaba ahí, en parte por lo especial que te hace sentir decir que no. Me dijo que tenía serias intenciones de "enrollarse" conmigo y lo comprobé cuando me soltó toda una teoría acerca de la infidelidad. Pero no me convenció...


-¿Cómo se llama tu novia?

- Nuria

- ¿Ves? Lo hago por ella... ¿Cuánto tiempo llevan juntos?

- Tres años

- ¿Le has sido infiel antes?

- Una vez... con mi ex, al inicio, cuando las cosas aún no estaban claras

- ¿Y por qué quieres malograr todo ahora?


Después de que todos sus amigos se fueran, de quedarnos solos los 2, de conversar mucho y de resistir (ambos) las ganas de que pase algo... decidió irse. Yo me quedé con la satisfacción de no haber hecho algo que creí no debí hacer. Me quedé también con una amiga medio ebria (porque ya se le estaba pasando). Y por último, pero no menos importante... Me quedé con la posibilidad de que pase algo con alguien más. Y eso me deja tranquila, al menos, por ahora!


PD: La foto es la única existente acerca de lo vivido. No contiene a ninguno de los personajes centrales... Si no, a dos de los amigos, cuyos nombres no recordamos.

lunes, 21 de abril de 2008

Lo que (creo) dice un hombre dolido...

Voy a tener que hacer un paréntesis en mi romántica historia... Son las 5:14 am. Sí, del mismo día, sigo sin dormir. Y aún no recojo mi ropa de la lavadora... y todo ¿xq? Por un hombre que me interceptó por el msn hace como una hora. ¿Para qué? Para pelearse conmigo!!! ¿xq? Aparentemente, y creo que cualquiera diria eso, está dolido por algo en lo que puedo admitir parte de la culpa. Sin embargo, él, como cualquier hombre dolido (según yo... y con ello recalco q puede ser q todo sea invención mía), alega una serie de cosas que mencionaré hacia el final de este post!

En resumen, sali con este chico 2 veces. Lo había conocido en una disco y me cayó bien, no me gustó; pero le di mi número porque me cayó bien. La primera salida la pasé genial, no quise besarlo porque no me gustaba... La pasé tan bien que en la segunda salida sí lo besé, intentando que me guste, pero no lo logré. Y debo confesar que alegué alergia al látex para evitar tener algo más... En este punto, confieso que debí ser más sincera pero bueno... Fue una mentira piadosa! Al darme cuenta de que, aunque quisiera que me guste, no pasaría nada, le dije para salir una vez más... todo con la finalidad de dejar las cosas más claras y que la amistad pudiera mantenerse.

Salimos... Intentó besarme dos veces y me negué. Los que me conocen saben lo maricona que soy... Creí que con eso había quedado claro que no quería nada más que ser amigos y como soy maricona, pues no le aclaré nada más. Primero me arrepentí... Pero ahora creo que si le hubiera dicho algo más me hubiera ahogado en el mar, porque estabamos en su carro frente al mar (bien costa verde pa' q!!! pero bueno, estoy en Málaga y me puedo perdonar esas cuchitrilerías). El pasado jueves me estuvo mandando msjes en la noche para ver si nos encontrábamos, al final fuimos Carmen y yo a su encuentro. Estaba borracho con 2 amigos más... Uno más borracho que él y otro que parecía la persona más normal de los 3. El más borracho gileandome toda la noche, hasta que se peleó con el sujeto número 1 (con el que había salido) y se fue.

Los 4 restantes nos dirigimos al Alcazaba, a ver el amanecer con una vista espléndida de la ciudad. Yo me adelanté con su amigo, avanzamos más rápido xq estábamos más sanos y no nos dimos cuenta que los otros 2 se quedaron atrás. Tardamos en volvernos a encontrar, pero al final nos juntamos. El sujeto número 1 se molestó por una tontería y se fue, nos quedamos los 3. Me llegaron muchos mensajes misios al móvil de este... Y además, 2 mensajes que sugerían que me la pase bien con su amigo, quien según él dormiría conmigo. Hablaron por teléfono y se pelearon feo. Yo opté por apagar el movil y disfrutar el amanecer y la lluvia que estaba viviendo.

A los dos días me pidió perdón y como yo soy tan buena (y no se rían porque saben que es verdad), lo perdoné. Pensé, voy a estar acá poco tiempo y no me interesa andar molestándome con nadie. Crei que todo iba bien hasta esta madrugada, en la cual conversamos por msn y me dijo todas las frases posibles que un hombre dolido, despechado y arrugado de la ira dice. Ahi les va la lista:

1. "... siento lo q dije y haber intentando algo mas contigo a parte de la amistad q tu querias": Empieza el despechado comprensivo, antes de soltar las garras. Entiende que tú solo quieres una amistad, pero en el fondo está preparando el terreno para todo lo que viene maquinando.

2. "... si en realidad fue un capricho estababa falta de cariño nada mas y tu estabas ahi": El menosprecio de lo que pasó es el segundo paso. Te dice que en realidad nunca te quiso, que solo fuiste un momento de debilidad. Es la barrera defensiva número 1.

3. "si no fue x ti lo q no entiendo es xq no puedo mantener una relacion con alguien si supuestamete soy guapo": La siguiente defensa es la exaltación de sí mismo. Decirse a sí mismo, diciéndole a alguien más, de preferencia la chica que te rechazó, lo raro que es que no ligue con nadie. El ego es muy importante en una persona despechada.

4. "en verdad la q me gusto fue tu amiga pero tu estabas alli": Tercer y último mecanismo de defensa, derribar el ego de la otra persona para sentirse bien consigo mismo. Acusar al otro de haber arruinado el plan con tu amiga, cuando tú tienes clarísimo que tu amiga le hubiera dado una patada en el derrier. Está preparando la ofensiva!

5. "entonces te ha quitao algun tio q te gustaba no jaja": Tú, como cualquier ser humano normal defiendes tu posició y la de tu amiga. Ante ello, el concluye y te dice algo como esto. Es la primera ofensiva. Aplastar tu ego sobre el barro, riéndose de los triunfos que "según él" tu amiga tiene sobre ti. Es la primera ofensiva, directa y clara!

6. "yo pienso q eres un poco frígida": Según él, esto constituye su segunda ofensiva. Pero como las mujeres manejamos un mejor vocabulario, por lo contado, sabemos que el pobre chico, ni siquiera sabía el significado de la palabra. No importa, como yo soy un pan de dios (y no se rían porque saben que es verdad), lo tomaremos como la ofensiva número 2.

7. "aki lo q tu hiciste conmigo tiene un nombre q no t lo voy a deci": Ofensiva silenciosa. Es el tercer paso, se hace el pobrecito y te pinta como la mala de la película. Es silenciosa con el fin de que el contrario reflexione y se arrepienta de aquello que pudo haber hecho mal. Pero como una vez más, el contrario es más inteligente puedo decir: No me aproveché de él! Sí, salimos 3 veces... La primera el pagó casi todo, la segunda yo pagué casi todo y la tercera cada quien pagó lo suyo. De lo único que pude haberme aprovechado fue de su carro nuevo, pero como soy un cordero (no se rían q es cierto), no lo hice. Me dijo muchas veces que lo llame para llevarnos a mí y a mi amiga a conocer lo que querramos y nunca lo hice. Y... si hubiera querido aprovecharme de él, pues lo hubiera seguido besando no???

8. "pero las mujeres en peru son como las malagueñas ... falsas": Las últimas fuerzas están dedicadas a generalizar a las mujeres y obviamente a meterse con la tierra que vio nacer al adversario. Son evidentes las manotazos de ahogado, para el adversario es... gracioso.

9. bye"guapa": Evidentemente y casi como conclusión... La ironía de las comillas. Hay que machacar los recuerdos, empezando por aquellas palabras halagosas y melosas que tanto te repetía. La intención final es una vez más, destruir el ego del otro, con un subtexto que reza: Te lo dije muchas veces, ¿no?... Bueno, todas fueron mentira.

10. "filtra trina dil du a iuhimg? - dsjfjdsfsdhkfhdsñfñashfjsd mnvmvnervkeg gklgklrejggdfiopgdsa": La estocada final es la maldición. Si alguien sabe algo de Catalán (que alguien dedujo como broma que sería de esos lares) por favor traduzca!!! Aunque claro, poco importa... Como las peruanas somos malas... También somos inmunes a las maldiciones.

Mujeres por favor!!! Imagino que nosotras somos más creativas con el despecho no??? Si es así pruébenlo y no utilicen ninguna de estas tretas tan burdas.

PD: Las frases fueron extraídas directamente de la conversación por msn sostenida con el individuo en cuestión hace algunas horas. Nótese el dejo andalú que he dejado en algunas de ellas. Sin embargo, varias han sido corregidas por mi, a fin de que no noten que tan bruto era el chico este!

PD2: Concidentemente me encontraba escuchando un cd de flamenco buenisimo que me prestó, y que obviamente no devolveré a menos que me vea obligada.

La historia de una despedida de soltero!!!

Son las 3:08 am. Y como tengo que esperar a que mi ropa termine de dar vueltas en la centrífuga, pues pensé que era un buen pretexto para escrbir... Sobre todo, acerca de las aventuras de una mexicana y una peruana, un sábado por la tarde en Málaga.

Carmen llegó como a las 4pm. (si alguien quiere saber de dónde pues pregunte)... Y yo, que no había comido nada de pura flojera y xq el refri estaba vació, le dije: "Vamos, te invito un creppe". Cogimos el paraguas (para abreviar, xq en realidad salimos y nos dimos cuenta q debiamos regresar por el) y salimos en dirección al centro, pensando en nada más que masa y chocolate! Sin sospechar las maravillas que Málaga tenía para nosotros esa tarde.

Pasamos por la calle Larios y obviamos a una mujer que repartía volantes. Obvio... buscabamos comida y cuando uno tiene hambre deja de lado los detalles importantes de la vida. Encontramos una cafetería vacía, pedimos lo que nuestro estómago nos indico. Comimos con el gusto más gustoso que jamás hayamos podido tener. Y luego, nos dirigimos, yo hacia mi hogar y Carmen a la parada del bus.

Cuando volvimos a pasar por Larios, había un buen número de incautos mojándose bajo la lluvia. Con carteles celestes que tenían un gran ojo impreso. Al fijarnos, nos dimos cuenta que había un fotógrafo y decidimos averiguar más. Se trataba de un proyecto llamado "La mirada andaluza" que consistía en una serie de cosas que no explicaré en este momento xq no tengo ganas (si quieren luego me preguntan). Al final, decidimos participar... Saldremos en algunas fotos (bueno, yo no sé xq estoy chikita y todos estaban delante mío) y nuestros carteles en una exposición que recorrerá todo andalucía. Luego, de que el fotógrafo agradeciera a todos los incautos que quedábamos ahí parados, decidimos seguir con nuestro camino.

Tomamos una ruta que en verdad, no recuerdo bien. Se cruzaron en nuestro camino un grupo de más o menos 7 hombres que bailaban a ritmo de acordeón afuera de un bar llamado "Lo Güeno" (creo). Estaban bien pedos (borrachos en idioma peruano)! Ello fue causal de nuestras risas mientras caminábamos para cruzar a través de ellos. Como nuestras sonrisas son perfectas, obviamente este grupo de hombres nos invitaron a bailar y unas cuantas copas. Sin saber cómo, terminamos con nuestras copas de San Miguel, bailando y haciendo aerobics en plena calle, acompañadas por estos hombres y una orquesta conformada por 3 acordeónes, que luego fueron aumentando. Yo bailé tango, canté cielito lindo y miré fijamente a los ojos de uno de ellos. Pequeño como yo, pero seguramente mucho mayor. Los del bar nos pidieron que por favor nos vayamos... Aparentemente, el ruido causado por la felicidad de estos hombres molestaba a un grupo de vecinos. Nos propusieron seguirlos y luego de dudarlo dijimos... ¿xq no?

Llegamos a un segundo bar... Y la cosa se puso aun mejor. El paraguas, tan útil en una semana que pronosticaba lluvias, fue regalado al NOVIO. Resulta que se trataba en total de 15 hombres, cuyas edades fluctuaban entre los 25 y los 32; gran parte de ellos de Segovia, pero viviendo en Madrid; y todos celebrando la próxima boda de Rodrigo, el NOVIO. Luego de que el paraguas fuera declarado "el primer regalo de bodas" y que el novio cantara y bailara "I'm singing in the rain" bajo la lluvia de Málaga seguimos divirtiéndonos. Unas canciones, unas copas más, unas conversaciones por ahí... Hasta que fue hora de la cena, pero evidentemente, primero a cambiase al hotel. ¿Los acompañamos?... ¿xq no?

Caminamos hacia la calle Carreterías. Llegamos al bar del hotel donde solo se quedaron con nosotras 3 de ellos. Juan (el de los ojos que vi desde un inicio), uno al que le decían Sánchez e Ignacio. Conversaciones, risas, más copas... Carmen y yo, no podíamos creer lo que estábamos viviendo. En medio de esas conversaciones, se dio una con Juan, que me fue dejando las cosas claras:

- No yo no converso mucho.
- Ah no?
- No, mi novia no me deja... (momento de silencio en el que se tomó un trago de cerveza)

Luego fueron llegando al bar, como haciendo el grupo para por fin ir a cenar. Y luego de hacernos acreedoras de 2 camisetas, que nos hacían miembros oficiales del club (todos traían una con fotos divertidas del novio), los acompañamos caminando hacia el restaurante en el que cenarían.

Al llegar, tuvimos la maravillosa suerte de escuchar cantar a un señor, que seguro tenía más de 80 años, a quien habían conocido el día anterior. Luego de ese momento tan malagueño... nos preguntaron si cenábamos con ellos. Respondí que solo habíamos salido por un creppe y que no traíamos dinero. Juan me miró y me dijo: "Ya luego vemos eso...". Yo al igual que Carmen, lejos de ser parte del promedio de chicas de 22 y 23 años, no estábamos dispuestas a aceptar tremena cena de 40 euros por persona. Me moría por quedarme con ellos, por lo buena onda y divertidos que eran... seguro Carmen también. Pero no queríamos que nos paguen esa cena, eso lo teníamos claro. Nos negamos, pero dejando en pie la propuesta de encontrarnos en unas horas. Juan me pidió mi número y yo apunté el suyo. Y así nos despedimos... momentáneamente!

viernes, 18 de abril de 2008

Un hombre suele ser el culpable...

Hoy regresé a casa sola... bueno, con mi compañero de piso. Pero sin la ya famosa Carmen, quien esta vez no se me perdio, si no que mas bien, la dejé! Pero vamos, que fue por voluntad de esta... Y llega un punto en el que por mas que uno quiera evitarlo, abandonas la lucha o más bien pierdes... contra unas cuantas copas de más y la obvia presencia del factor masculino.

"Hoy es nuestra noche...!!!" Que empezamos como siempre, pero hoy despues de muchos fines de semana, gileos diversos, nacionalidades diversas y desenlaces diversos... Duermo sola! Y no sin un hombre , si no sin mi compañera de aventuras en este viaje.


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(Actualizado el 29 de abril)
Este fue el inicio de un post que dejé a la mitad no recuerdo por qué... imagino que me quedé dormida! Pero ahora he de reinvindicar el actuar de Carmen aquella noche! Porque esa misma semana, nos regresaríamos las dos juntas después de una noche divertida. Sin hombres de por medio, únicamente con los recuerdos de un bombero y del hermano del novio.

Así parecía que terminaba nuestro fin de semana... Hasta que el silencioso personaje que viene participando de mis historias y siendo protagonista de más de una, me envió un mensaje. Digamos que quería "visitarme" a las 5:30am. aproximadamente. Yo, como soy un pan de dios, le dije que no había problema. Y fue así que Carmen, este individuo y yo... terminamos compartieno una habitación.

Esta, según yo, es una de las mayores pruebas de amistad... Pon al chico que te gusta junto a ti en la misma habitación que tu amiga. Si a la mañana siguiente, todo fluye con naturalidad, al punto que tu amiga sin pantalones va al baño envuelta en una manta, trata de mantenerlos a ambos, valen la pena! Pero indudablemente si tienes que elegir... Quédate con tu amiga!

miércoles, 16 de abril de 2008

No quiero ir a clases!!!

Hoy, tengo solo 15 minutos para esribir... Y no es justo! Estoy en Málaga, lejos de mi casa! Eso debiera ser suficiente excusa para no ir a clase si no me da la gana. Maldita responsabilidad que me gana de vez en cuando y digo de vez en cuando porque hoy tenía dos horas de clase y solo iré a una. Si es que en estos 15 minutos no me desanimo.

Es esta sensación rara, que como le contaba ayer a Carmen, no sentía hace mucho tiempo. La emoción de "los chicos". Jajajajaja. Esa sensación de tener algo retorciéndose en tu estómago, eso que te dan ganas de contraerte y obviamente no hacer nada y mucho menos ir a clases. Ella dice que es bien "chido". Yo en cambio, si bien me divierto, para variar trato que no me afecte, que no me confunda y que no me impida disfrutar mi estancia en este maravilloso pueblito!


Digo que no... pero no dejo de escuchar soldadito marinero e imaginarte. Canciones por de más románticas y una de ellas con el inimaginable, al menos para mi, grato recuerdo de haberla escuchado con él una noche (¿o fue de mañana o de tarde?). Hoy estoy a la espera de una respuesta, de una señal, de algo, cualquier cosa que me mueva... Un detalle que haga que mis responsabilidades sigan ganando y que hagan de esta noche (porque es la última antes del fin de semana), una noche fuera de lo normal (por no decir una noche especial, que suena tan cursi).

martes, 15 de abril de 2008

Asi es mejor, sin nombres...



Una noche de Málaga muy típica, salí a bailar con un amigo y una amiga. Por cosas del destino, o más bien, "porque así tenía que ser" (como diría ella), nuestro amigo nos abandonó. Así que solas las dos, nuevamente, fuimos en busca de un lugar para bailar.


Así fue que llegamos, una noche más, al Fraggle Rock. "¡Esta es nuestra noche!", dijimos antes de salir... Como lo hacemos todos los fines de semana. Como es común entre las chicas, dimos un par de vueltas para ver si encontrábamos a alguien interesante. En principio ninguno que nos llamara la atención, pero nos quedamos bailando al lado de 4 chicos que parecían muy amenos. Poco a poco, y luego de conversar, bailar y tomar unas cervezas, el panorama se fue aclarando. Yo bailaba principalmente con un chico, cuyo nombre según recuerdo es David. Ella, por su lado, trataba de decidir si le apetecía más el moreno de Ronda o el marroquí con cara de buena gente.

Luego de unas horas así (y de que nuestro amigo nos encontrara y nos volviera a dejar). Mi amiga se había decidido por el marroquí, quien irónicamente parecía tener un pacto secreto con un motivo que le impedía besar a mi amiga. En fin, así es la suerte y ella lo sabe bien. Yo en cambio, tenía claro David me gustaba y que lo dejaría acompañarme a mi piso si así se daban las circunstancias.

Las circunstancias se dieron... Mi amiga desapareció (de hecho se perdió, pero no es la historia que quiero contar). Él, muy amablemente me dijo que me acompañaría a buscarla y así lo hizo. Salimos ya con luz de día de la discoteca, me guió hasta mi piso mientras caminábamos por unos "palitos" que han marcado mi estancia en Málaga. Le conté que había estado en Frigiliana y que me había encantado. Él me habló de la magia de Ronda (él también era de Ronda) y de que serguro me iba a encantar. Le pregunté mi nombre por tercera vez en la noche y esta vez no pudo responder. Le dije que prefería que fuera así y le sonreí diciéndole que no me importaba. Me dijo que a él si le parecía importante, pero no inisistió... Seguimos caminando.

Al llegar a mi piso y sin haber encontrado a mi amiga, por supuesto, nos sentamos a fumar "un cigarro más". A mí se me habían acabado los cigarros, él había dejado de fumar hacía una semana y sin embargo traía una cajetilla entera. En ese momento, hasta pensé que había estado esperando por mí. Conversamos un rato más, me perdía de rato en rato en los ojos caramelosos que tenía. Me gustaba... Y no solo me gustaba el, me gustaba estar ahí sentada en una vereda mientras no tenía una puta idea de dónde estaba mi amiga. Me gustaba él, su forma de hablarme y de tomarme la mano... De mirarme en silencio y sonreir. Su forma de besarme muy sutilmente, sin que me diera cuenta de cómo el tiempo y el mundo, seguía pasando alrededor. Me contó que de niño su madre le decía que él era hijo de gitanos, por fastidiarlo, pero lo contó con una sonrisa y sin rencores. Me acusó de no ser peruana por alguna de las cosas que dije, me dijo: "seguro tienes padres orientales"... Lo cual es verdad y me encantó que se diera cuenta, que lo supiera, que me lo dijera con tanta certeza.

"Bueno... te dejo para que duermas", me dijo. Ese inocente comentario, de un "chico correcto", que simplemente te acompaña porque le importas tú y no lo que pueda lograr contigo, hizo que me gustara aún más. Hizo además que me atreviera a decir: "¿Eso significa que te tengo que dejar ir?" Y después de un beso, con una entonación completamente distinta a los anteriores, me respondió: "Entonces no dejes que me vaya".

Subimos juntos... Pero después de un rato tuvo que irse (prefiero no pensar por qué). Yo no quería que se fuera y se lo dejé muy claro. Él, a cambio, me dijo: "Nos vemos el lunes a las 9 de la noche en la Plaza de la Marina". Le dije que no iba a ir, con el único afán de que se retracte y se quede conmigo. Insistió diciendo: "Bueno, yo te voy a estar esperando". Intenté una vez más diciéndole que no sabía cuál era esa plaza, ni mucho menos dónde quedaba. Y dijo finalmente: "Ya lo averiguarás". Me dio un beso y antes de irse... "Es mejor así, sin nombres".

El lunes, la indecisión hizo que llegara 10 minutos tarde. No estaba y no llegó en los próximos 50 minutos. No sé si llegó a la hora y decidió irse, o si simplemente nunca fué. Creo que prefiero no saber. Pero ya estando sola en la plaza, me di cuenta de las maravillosas historias que empezaba a vivir. Un desconocido que te gusta, que te encanta, a quien besas, a quien quieres volver a ver... Pero en lugar de tomar la vía tradicional para hacerlo, simplemente dices... Te veo el lunes a las 9pm. en la Plaza de la Marina. Aunque ello signifique correr el riesgo de que en la mente de "alguien" quedes como un simple recuerdo, como un personaje que aparece entre el sueño y la vigilia y que termina por extinguirse en el desface de tiempo que produce la indecisión:

"Una niña corre en círculos, mientras tres señores dan una vuelta a la plaza y se van. Los amigos se encuentran cuando la hora llega a la mitad. Una pareja sentada y otra andando, ambas con su futuro por delante. La pileta apenas está prendida, como arrullando al viento que acompaña a quien solo vino a caminar. La ciudad se mueve, pero la plaza está inmóvil. Solo quedan huellas en las bancas de cemento frías y acogedoras. Qué bueno estar aquí y en ningún otro lado. Una cita fue el pretexto perfecto para verte de noche y no me arrepiento. Me encuentro un poco suspendida entre el espacio y el tiempo, donde ni uno ni otro se mueven. Tu ausencia me molesta y me satisface al mismo tiempo. Porque ahora puedo verte con ojos distintos. De alguien que se adueña de algo aunque no le pertenezca y que cuenta una breve historia, mientras espera a alguien que no llega, porque no debe".

domingo, 6 de abril de 2008

Hay tanto por conocer...




Cuando uno está solo en un país distinto al suyo, hacer amigos puede resultar fácil o difícil. Sim embargo, por lo general esos amigos que tanto o tan poco nos cuestan, fácilmente se vuelven de los mejores. Bueno pues, esta es una historia más... de esas que me quedaron pendientes y que no escribí en su momento. Pero que a pesar de eso, no quiero dejar de escribir.




Salimos de Málaga en dirección a Nerja, específicamente a conocer las cuevas y por qué no, las rutas que encontráramos en el camino. Ya después de haber visto algunas cosas típicas Carmen y yo dijimos que debíamos ir a Frigiliana. Nuestros acompañantes, otra mexicana y un amigo canario, dudaron un poco. Le preguntamos a un amigo de la residencia universitaria que encontramos por ahí. Su respuesta fue: "Es un pueblo, no hay mucho que ver".

Al subir al auto, canario nos preguntó si de todas maneras queríamos ir a Frigiliana. Carmen y yo dudamos, sobre todo (creo yo) porque teníamos la sensación de que nuestros amigos no querían ir. Nos arriesgamos a dar una respuesta positiva y canario dijo:"pue vamo".

Que genial idea haber llegado a ese lugar, que solo podría describirse como el sinónimo de magia, con una mezcla de encanto y eternidad. Lo cual es contradictorio porque una de las cosas que reconocimos era la suerte de haber tenido la oportunidad de ver lo que teníamos delante... Porque lamentablemente, estamos destryuendo de a pocos el mundo. Yo hubiera podido quedarme en esa roca, sentada o parada, eternamente. Pero sin lugar a dudas, el tiempo que estuve ahi, me permitió retratar un pedazo del "infinito" que vivi.