martes, 8 de septiembre de 2009

Estaciones, trenes y pasajeros (3)

Un ligero viento entra cuando el vagón está vacío o casi vacío. Un viento frío que parece confirmar que aquí adentro el tiempo se detiene. No hay escapatoria, no hay hacia donde correr, no hay manera de huir. Son 10, 15, 20, 25 minutos que guardan relación con las cortas o largas distancias que hay que recorrer. Y pienso que el tiempo se detiene y confirmo que nada se mueve…
  • Bájate!
  • No! Voy contigo!
  • Déjame en paz! No te das cuenta de nada… Basta!
  • Deja de gritar, no hagas una escena.
  • Una escena…
  • Sí… Nos hemos malacostumbrado a las escenas. Cada vez que sucede algo, que algo se pone difícil, eso es lo que hacemos.
  • Es cierto…
  • Adoptamos poses, decimos frases hechas, enfatizamos algunas de nuestras palabras y entonamos bonito.
  • Y hasta ponemos música de fondo…

(…)

  • ¿Qué canción estás escuchando ahora?
  • La de la cometa, de la película que vimos ayer... ¿Tú?
  • La misma...
  • ¿Por qué hacemos esto?
  • No lo sé, es como si no nos cansáramos de repetir una y otra vez la misma mierda…
  • ¿Por qué no lo dejamos para después?
  • Es que ese es el problema pues… tu procrastinación de mierda.
  • Es que no quiero… ¿No ves? Nos hemos encerrado en esta porquería, solos. Y no quiero salir porque no sé cómo! Porque me cago de miedo de lo que hay fuera de nosotros

(…)

  • ¿A qué hora es tu ensayo?
  • En 5 minutos.
  • Vamos, te espero afuera.
Y es increíble que aún fuera de aquí, algunos permanezcan inmóviles.

No hay comentarios: