Si jugamos a la defensiva, terminaremos en empate
Lo que sentimos y lo que pensamos se entrampan en debates prolongados relativmente seguido, nos muerden la piel o la ponen china. Digamos que mi razón: cerrada atrás, con movimientos claros, jugadas bien puestas, direcciones establecidas, preparada para cualquier cosa, por la derecha o por la izquierda. Si es una, serán dos. Si son dos, serán 4... y así sucesivamente. Digamos que mi piel hoy: Sensitiva y creativa, intenta entrar al tiempo exacto, con fe nunca deja de intentar, mientras adorna cualquier arrebato, Pasa uno, pasa dos, pasa tres y lejos de alcanzar el objetivo rebota. Pide más tiempo... como si eso lo fuera a solucionar.
En tiempos de guerra no vale el empate... Porque los muertos que quedan en el camino, no lo merecen Y vendrán a reclamarnos. Juro que lo harán.
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