domingo, 2 de noviembre de 2008

Hubo una vez...



Una vez tuve una pesadilla... Y recién hoy, después de 6 años más o menos vuelvo a recordarla. Nos habíamos quedado dormidos, entre sentados y echados. Ya estaba amaneciendo y me desperté. Ahora que lo recuerdo, nunca supe si fue una pesadilla y no recuerdo si te lo conté. Me desperté y traté de despertarte... No podía, traté, traté más de una vez; traté muchas veces. Simplemente creí que ya no me querías. Empecé a llorar de muy mala manera y no podía parar. No entendía porqué no te despertabas... ¡¿Qué acaso no podías?! O era que no querías. Pensé que sabías que estaba llorando y que por eso no quisiste despertarte... En verdad pensé que ya no me querías y lloré mucho por eso. Finalmente creo que volví a quedarme dormida y cuando volví a despertar, todo parecía diferente... O más bien, igual, igual a la noche anterior y a los días anteriores en que las cosas funcionaban casi de manera perfecta. Al menos para mí fue casi perfecto, pero tú... calculo que aún debes tener quejas al respecto, jajaja!

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