Soy de aquellas que baja mucha música para escucharla algún día... La guardo, la llevo conmigo y en medio de tantas canciones, muchas pasan desapercibidas. Pero llega un día, en que por algún motivo extraño dejo sonar determinada canción que siempre pasaba. Esas "coincidencias" para mí, no lo son...
Para empezar:
Piénsalo 2 segundos... o más... Luego escucha (no es un temazo, pero tampoco es coincidencia haberla escuchado hoy...):
Y saco lo que me despertó a mitad de tarde: ¡Qué las palabras sean más lentas que las balas! Que el prisionero ya no pose con cadenas. Que una moneda nunca compre un sentimiento. A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre, pero si me apuras me dan más pena sus madres. Perdonen sus gobernantes esta mi ignorancia. No entiendo que en pleno año 2000, a mil kilometros de aquí, se estan muriendo de hambre. Que la metralla se convierta en chocolate, para comerla o fumarla... qué más da! Que la vida no se pierda en las pateras. Que los desastres naturales se rapartan. Que las ropas no estén reñidas con tener buen corazón. Se estan muriendo de hambre y no les dams de comer... Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender. ¿¿De qué?? ¿¿De quién?? De vuestros putos ombligos, mercenarios, arrogantes... que se den por aludidos son los putos asesinos, que los estaís matando de hambre...
Y como para informarnos:

Bajo los bombardeos israelíes, la situación es cada vez más crítica. Estas son las cifras de una semana bajo las bombas en un pequeño territorio (de 45 kilómetros de largo por entre 6 a 10 de ancho), donde viven 1,5 millones de palestinos:
- Entre los 441 muertos hay 75 niños y 37 mujeres, según las fuentes sanitarias palestinas. Cerca de medio millar de los 2.300 heridos está extremadamente grave. El 45% de los heridos son civiles, según las mismas fuentes.
- Los ataque aéreos tienen lugar cada 20 minutos de media y son más frecuentes durante la noche.
- Los bombardeos israelíes han producido importantes daños. Se han alcanzado 600 objetivos sobre todo carreteras, infraestructuras, edificios oficiales y cuarteles de policía.
- El sistema sanitario está desbordado después de haber sufrido 18 meses de bloqueo por parte de Israel. La media docena de hospitales de Gaza no dan abasto para atender a los heridos, que se amontonan en los pasillos. El hospital de Shifa sufre cortes de electricidad 20 horas al día. Los quirófanos funcionan con generadores, que pueden tener fallos, como muchos otros materiales después de año y medio de bloqueo. En los últimos días han llegado medicinas pero no hay suficiente anestesia para operar.
- Unas 250.000 personas, sobre una población de 1,5 millones, no tienen electricidad. La única central eléctrica fue cerrada el 30 de diciembre por sexta vez desde noviembre por falta de combustible y piezas de recambio.
- El agua corriente está disponible una o dos horas cada cinco días, incluso cada siete. 40 millones de litros de aguas sucias se vierten cada día al Mediterráneo. Las alcantarillas están también desbordadas después de que la principal canalización fuera alcanzada por los tiros en varias ocasiones.
- El petróleo y el gas han desaparecido del mercado. Hay escasez de harina, arroz, azúcar, productos lácteos y conservas. Mucha gente no puede comer a diario. Hacen colas de tres horas para conseguir pan pero se van con las manos vacías porque no hay harina. Si lo consiguen pueden llegar a pagar 25 shekels (seis dólares) por un pan, según denuncia un trabajador de la ONG Oxfam. Desde hace dos meses no hay botellas de gas para cocinar. Si consiguen una llegan a pagar diez veces más de su precio habitual, apunta Parek Babra, que trabaja en la ONG Relief International.
- El Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU estima que el 80% de la población dependerá de la ayuda humanitaria.
- Israel ha autorizado el paso de una media de 60 camiones con ayuda cada día desde que comenzó la ofensiva el 27 de diciembre. Es una cifra mayor que la de los últimos meses, pero muy inferior a los 475 vehículos autorizados antes de que Hamás accediera por la fuerza al poder en la Franja de Gaza en junio de 2007.
- La terminal de Nahal Oz por la que entran las importaciones de carburante están cerradas desde el inicio de la ofensiva.
- No hay escuela. Los edificios se están utilizando para acoger a las personas que han tenido que dejar sus casas devastadas por los bombardeos israelíes.
- Los bancos están cerrados por falta de liquidez.
Parek, trabajador de la ONG Relief International, resumen la situación a Gaza (y más historia): "No tenemos nada. Necesitamos todo".
Parece sencillo estar en contra de la guerra... Lo difícil es entenderla! Pero nunca para justificarla, si no más bien, para oponernos con más convicción.
2 comentarios:
si con el mísmo fervor con el q predican las guerras luchacen por la equidad y no en llenarse los bolsillos, todo sería mejor! es que lamentablemente ahora la vida humana es solo un negocio corrompido y para que exista gente en lo alto tiene q existir gente en el gueto...osh! me da rabia q todo podria ser distinto pero no se cual es la razon que los detiene! incluyendonos a nosotrosmismos a pesar del pequeño grano que podamos aportar, pero lamentablemente no es suficiente....saludos!
Dicen que es escenario el mundo y que somos tan solo meros cómicos hombres y mujeres, que a menudo varios papeles representamos... (no dicen... dice shakespeare!) No podría hablar por los demás personajes de este mundo, pero sí me puedo preguntar ¿qué podría hacer yo? y ¿qué me está deteniendo? Y claro, después de eso, responder de la forma más tangible posible...
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