Hace poco recibí la llamada de mi madre... Me comunicó que no podía postergar la fecha de mi regreso a Lima, que si quería quedarme hasta agosto debía comprar un nuevo pasaje. Con ello se derrumbó toda expectativa que pudiera tener acerca de quedarme un mes más disfrutando de Málaga, de sus pueblos, de su feria (que solo es en agosto), de sus noches, de sus erasmus (jajajajaja), etc. Pero ni modo. Es solo que el hecho de no poder postergar mi regreso, hace que tenga menos ganas aún de regresar. Y es que admitámoslo... Viviendo Lima, con toda nuestra vida allá, con planes hechos y demás; resulta difícil (para algunos) pensar en vivir en cualquier otra parte del mundo. Habiendo vivido 3 meses en Málaga, me quedan muy pocas ganas de regresar...
No extraño la comida (porque estoy orgullosa del ají de gallina que cociné ayer).
No extraño la noche limeña (no tengo un sargento o un tizón, pero tengo un SHAMROCK... en el cual le consultan a la gente la música que se va a poner, bueno le consultan a los clientes fieles).
No extraño conocer gente en Lima (acá conozco españoles y erasmus... Si hiciera un recuento entrarían alemanes, ingleses, irlandeces, franceses, italianos, brasileños, austriacos, belgas, marroquíes, mexicanos, chilenos, ecuatorianos, holandeses, chinos, coreanos - del norte y del sur- estadounidenses... y podría seguir contando).
No extraño ser testigo de algún escándalo callejero (los españoles son escandalosos y es muy fácil enterarse de los problemas de la gente, jaja).
No extraño viajar (acá se viaja todo el tiempo, y no solo porque soy extranjera; si no que hay vuelos muuuuy baratos).
No extraño vivir acompañada (extraño a mi mami y a mi familia, pero he asumido rápidamente lo que significa vivir sola y me encanta!).
No extraño cruzar la pista cuando el semáforo está en rojo (los españoles lo hacen más seguido que yo).
No extraño ni el bembos, ni los anticuchos, ni el pollo a la brasa (rápidamente fueron reemplazados por las patatas asadas, los kebabs y los shawarmas, jajajajaja)
No extraño la universidad (Acá nadie va a clase, por lo cual es un poco difícil aplicarse, pero una vez que lo logras, es muuuuy sencillo).
No extraño el desempleo (los españoles están súper preocupados, el paro sigue en aumento).
No extraño a los inmigrantes (no solo porque soy una de ellos, si no también porque Málaga es de las ciudades que más extranjeros recibe).
Y así podría pasarme horas, si no lo hago es porque tengo que leer para un curso. Pero bueno... En serio Lima, no es que no te quiera, es solo que LA VERDAD, NO TE EXTRAÑO NI UN POKITO!
PD: Los amigos y la familia son lo único que vale el regreso!
1 comentario:
Completamente de acuerdo... la lejania y la independencia cambian la vision de lo que para mi era la ciudad de mis sueños... y pesadillas...
Te asimilo y comprendo!!! ahora vivo a mi propio ritmo y no al de la ciudad. Aunque ella a veces limita.
Propuesta... por q no salimos de viaje mas seguido...
TQM
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