martes, 22 de abril de 2008

La historia de una despedida de soltero (final)


Carmen y yo estábamos en mi piso, arreglándonos y tomándonos unas cervezas antes de salir, como todos los fines de semana. Era sábado y de alguna manera, creo que las dos estábamos a la espera de la llamada de Juan. Lo habíamos conocido esa tarde, a él y a sus 14 amigos; pero su llamada sería la prueba de que estábamos dejando huella (aunque sea una chiquita) en su viaje a Málaga.


Poco antes de la 1am. sonó el celular y era él. Recién salían del restaurante en el cual los habíamos dejado y querían saber adonde ir. Les dijimos que vayan al Shamrock, nuestra primera parada cada vez que salimos por la noche. Le indiqué mas o menos cómo encontrarlo y colgamos diciendo que nos veríamos en un rato. Hasta ese momento Carmen y yo celebrábamos el hecho de que, a excepción del chico de 25, todos era mayores, tenían otro rollo, no estaban en plan de gilearnos todo el tiempo, si no que más bien se trataba de divertirse. Claro que al ser un grupo de 15 hombres, que dejaban atrás trabajos, novias, esposas, responsabiliades, etc. no faltaron las insinuaciones y payasadas adolescentes a las que regresan los hombres de 30.


Con esto me refiero, no solo a los murmullos que escuché mientras hablaba con Juan por móvil, si no también al comentario que me hiciera antes uno de los amigos de este: "Tú me gustas para Juan". A lo que yo respondí con un sincero: "Sí, pero ya me dijo que tiene novia".


Como era de esperarse, nunca encontraron el Shamrock. Carmen y yo estábamos ahí, tomando el mojito preparado por Kino y cada quien con sus asuntos pendientes en la cabeza. A lo largo de nuestra estancia, Juan me llamó unas 4 o 5 veces para preguntarnos dónde estábamos y para informarnos hacia qué bares se iban moviendo. Finalmente fuimos a recogerlos y los llevamos al Shamrock porque cerraro la barra del bar donde estaban.


Llegamos con 10 hombres (se fueron reduciendo debido al alcohol) y cada quien en lo suyo. Carmen y yo nos quedamos con Juan y Sánchez conversando. El novio tenía una correa, cuyas letras indicaban "RESERVADO" y bailaba feliz con ella. Los demás, estaban sentados y soltaban algunos intentos de conquista entre las extranjeras que aún quedaban en el bar. Conversábamos cuando llegó la propuesta de la "aspiradora". Nuestro amigo Hernán, traía vodka con malibú y dos cañas con sorbetes. Yo, que recién empezaba mi tercer litro de mojito pensé que no sería una buena idea, pero accedí xq esas cosas no se prueban todos los días.


A esto le siguió, de mi parte, una larga conversación con Juan. De parte de mi amiga, una borrachera monumental que terminaría detrás de una columna del Shamrock con unos besitos inocentes. Conversamos por mucho rato, aunque debo decir que mi atención estaba puesta en alguien más. Traté que eso no fuera evidente y lo logré a medias.


- ¿Has echado algún novio acá?

- No, ya quisiera. Nadie te quiere por 4 meses...

- (...) pero sí algún amigo...

- Sí, de hecho el que está parado allá.


Juan me gustaba, pero no estaba dispuesta a tener nada con él. En parte por solidaridad femenina, en parte porque alguien que en verdad me interesaba estaba ahí, en parte por lo especial que te hace sentir decir que no. Me dijo que tenía serias intenciones de "enrollarse" conmigo y lo comprobé cuando me soltó toda una teoría acerca de la infidelidad. Pero no me convenció...


-¿Cómo se llama tu novia?

- Nuria

- ¿Ves? Lo hago por ella... ¿Cuánto tiempo llevan juntos?

- Tres años

- ¿Le has sido infiel antes?

- Una vez... con mi ex, al inicio, cuando las cosas aún no estaban claras

- ¿Y por qué quieres malograr todo ahora?


Después de que todos sus amigos se fueran, de quedarnos solos los 2, de conversar mucho y de resistir (ambos) las ganas de que pase algo... decidió irse. Yo me quedé con la satisfacción de no haber hecho algo que creí no debí hacer. Me quedé también con una amiga medio ebria (porque ya se le estaba pasando). Y por último, pero no menos importante... Me quedé con la posibilidad de que pase algo con alguien más. Y eso me deja tranquila, al menos, por ahora!


PD: La foto es la única existente acerca de lo vivido. No contiene a ninguno de los personajes centrales... Si no, a dos de los amigos, cuyos nombres no recordamos.

No hay comentarios: