Orlando se llama 2 veces y no de la misma manera.
Cuando habla consigo se llama de una forma
y cuando lo llaman, se llama diferente.
Yo siempre lo llamaba de ambas...
Orlando cuando lo llamaba en silencio,
y de mil maneras en voz alta.
Pero en silencio, Orlando era el único,
con un solo nombre, con un solo ser...
Con un solo pensamiento.
Orlando se presenta con otro nombre,
como si guardara su nombre para casos especiales.
Para personas...
Para momentos...
Para instantes.
Públicamente se llama diferente,
incluso cuando él mismo se llama la atención.
Pero sé que en silencio se sigue llamando como siempre,
tal cual yo lo llamaba en silencio también.
Orlando... Sin importar cómo se llame,
lo importante es que tiene un nombre (o dos o tres).
Y que sonríe siempre como Orlando...
Aunque la gente lo llame de otra manera,
aunque a veces ni siquiera, sepan quién es...
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