sábado, 9 de febrero de 2008

Sola un sábado por la noche


No recuerdo exactamente cuándo fue que me dejaron de preocupar los fines de semana tranquilos, esos en los que te sientas sola, a ver una pela hasta que te quedas dormida.

Particularmente, en algún momento de mi vida me aterraba. Volvía a la soledad de los primeros minutos del primer día de clases en el nido. Esos minutos en los que lloras porque la única persona que sabes que te protege, te deja. Pero no solo te deja, te sientes abandonado, en medio de montones de desconocidos poco confiables. A cargo de una gran señora que dice que todo va a estar bien... ¡Y claro! Qué mejor forma de engañar a un inocente niño.

Hubo un tiempo en que quedarme en mi casa un sábado me devolvía ese miedo. No solo no entendía porqué estaba sola, si no que me preocupaba quedarme ahí para siempre. Pero bueno, un par de sesiones con una mala psicóloga fueron suficientes. Mientras iba a terapia, ella se encargaba de hacer analogías de mi vida: Mi vida era un juego de ajedrez en el cual yo "mataba" a todas las piezas para quedarme sola. Mi vida era un juego de billas en el que yo sentía que la unidad de mi familia comenzaba a perderse. Eso, como muestra de la creatividad de mi terapista. Pero bueno, mientras ella se dedicaba a eso, yo analizaba mi vida en verdad. Me bastó con hablar para entender lo que sentía y las razones de esos sentimientos.

Poco a poco, en esas conversaciones conmigo (y con mi psicóloga como intermediaria entre mi yo y mi otro yo) aprendi las bondades de la soledad. Un sábado sola en mi casa, no es más que eso. No se trata de la evidencia de no tener quien me quiera. No es síntoma de una solterona prematura, ni el prólogo de la historia de un depresivo. Hoy quise salir y no pude. Llegué tarde a mi casa y lista para salir me di cuenta que iba a llegar tarde a la obra de un amigo, asi que preferí quedarme en mi casa y escribir sobre esto. Mientras llega el día de mi viaje a españa (19 de feb) estoy sola un sábado en mi casa... y me siento muy bien! Me regalaron la foto de una luna llena, que coincidentemente describe la sensación de soledad (de hoy): Oscura, tranquila, perfecta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es tan lindo a veces estar solo. en verdad creo q me conoces y sabes lo engreida que soy, al punto que en mi primer dia de clases en el nido, la persona mas importante en mi vida y mi heroe protector, se tuvo que quedar conmigo todo el dia, se sento conmigo a la hora de la lonchera y regreso conmigo a mi casa y a mi mama casi le da un ataque xq mi papi jamas volvio despues de llevarme al nido jiji.
tenia mucho miedo de quedarme sola pero ahora no, a veces necesito de ese tiempo sola como todos creo. te quier chiniii

Maguis